Aumento del salario mínimo en Perú: Sheput responde a críticas de la oposición
El ministro de Trabajo de Perú, Juan Sheput, anunció un aumento del salario mínimo de 1.130 a 1.300 soles, destacando la necesidad de este ajuste frente a la inflación y la pérdida de poder adquisitivo. Rechazó críticas de la oposición, que había propuesto un incremento de 1.500 soles, argumentando que la medida busca beneficio tanto para trabajadores como para empresas.

El ministro de Trabajo de Perú, Juan Sheput, anunció un incremento del salario mínimo de 1.130 a 1.300 soles, como parte de las políticas que el gobierno de la presidenta Keiko Fujimori implementará para mejorar el poder adquisitivo de los trabajadores. Este ajuste, que se espera discutir en el Consejo Nacional del Trabajo, tiene el objetivo de beneficiarse a los empleados sin afectar la competitividad de las empresas.
Durante una entrevista, Sheput enfatizó la intención de alcanzar un equilibrio que beneficie a ambos lados, señalando que ya se está realizando una evaluación conjunta con el ministro de Economía. Destacó que este aumento permitiría recuperar los niveles de salario del 2020 y se llevó a cabo tras un análisis exhaustivo que data de la campaña electoral.
El ministro también respondió a las críticas de la oposición, que había planteado un incremento de 1.500 soles, señalando la inconsistencia entre esa propuesta y la actual firmeza de considerar 1.300 como inviable. Sheput subrayó que el debate sobre esta medida debería realizarse en un marco formal, involucrando a representantes de los sectores empresarial y sindical en el Consejo Nacional del Trabajo.
Además, reconoció la necesidad de implementar el aumento de manera gradual y técnica, para construir consensos y evitar efectos adversos como el incremento de la informalidad. Actualmente, aproximadamente el 70% del mercado laboral peruano opera en condiciones informales, lo que representa un desafío significativo para el empleo formal y los índices de pobreza.
Acompañando esta medida, el gobierno de Fujimori planea lanzar un bono compensatorio para micro y pequeñas empresas, que son fundamentales para la economía nacional, dado que representan el 99,7% de las empresas en el país. Esta iniciativa busca facilitar la incorporación de trabajadores formales, aliviando a los empresarios de los costos adicionales que provocaría la subida del salario mínimo.
La efectividad de estas políticas dependerá de las discusiones y consensos que se logren en el Consejo Nacional del Trabajo, donde se espera que se evalúen puntos de vista tanto de sindicatos como de empleadores sobre la forma en que se aplicará el nuevo salario mínimo y su sustentabilidad.
Con este contexto, el incremento del salario mínimo y las medidas complementarias se sitúan en un entorno de extrema necesidad para una generación que ha visto deteriorar su poder adquisitivo y que enfrenta una economía marcada por altos niveles de informalidad y desafíos económicos significativos. El seguimiento de estos procesos será crucial para entender su impacto en el bienestar de los trabajadores.