Aumento en el flujo migratorio por el Darién marca un nuevo récord.
En junio, Panamá registró el ingreso de 102 migrantes por la selva del Darién, la cifra más alta desde enero de 2025. Este número representa un aumento significativo del 137% en comparación con mayo, lo que ha llamado la atención de las autoridades migratorias ante el cambio de tendencia en el flujo de personas.

Durante el mes de junio, Panamá experimentó un notable incremento en el flujo migratorio a través de la selva del Darién, registrando 102 cruces irregulares. Este dato es el más alto desde enero de 2025 y un aumento del 137% respecto a los 43 cruces contabilizados en mayo. A pesar de que el total de 280 migrantes que cruzaron entre enero y junio de 2026 sigue siendo muy inferior al promedio de los años previos, la cifra de junio sugiere un cambio de tendencia preocupante para las autoridades migratorias.
Históricamente, el Darién ha sido una vía de migración complicada y peligrosa, especialmente durante la crisis migratoria de los últimos años, donde las cifras alcanzaron picos alarmantes. En 2021, un aproximado de 133.700 personas atravesaron esta ruta, cifra que ascendió a alrededor de 520.085 en 2023. Sin embargo, un drástico descenso se experimentó en 2025, con solo 3.091 cruces, marcando así un quiebre significativo. El primer semestre de 2026 muestra un panorama donde el flujo migratorio parece comenzada a reactivarse, aunque aún está lejos de los niveles anteriores.
Las estadísticas del Servicio Nacional de Migración de Panamá indican que el 65% de los migrantes son hombres, mientras que el 20% son mujeres y alrededor de 41 son menores, evidenciando que la mayoría de los migrantes son adultos jóvenes, entre 18 y 35 años. Conviene destacar que la mayor parte de estas personas proviene de Sudamérica, con un predominio venezolano, seguido de ecuatorianos y colombianos. Estos datos sugieren que aún existen razones para que muchos opten por esta ruta peligrosa, a pesar del endurecimiento de las políticas migratorias implementadas por Estados Unidos y México.
A pesar de que los expertos advierten que es demasiado pronto para hablar de un nuevo ciclo de migración masiva, el aumento en los cruces de junio podría indicar que algunos migrantes continúan considerando el Darién como una vía viable hacia el norte. Las condiciones políticas y económicas de países de origen, junto con el cierre de oportunidades, podrían estar impulsando a las personas a emprender este arriesgado viaje.
Las cifras de junio marcan un récord en comparación con los meses anteriores, lo que pone de relieve la necesidad de monitorear cuidadosamente esta situación. El fenómeno migratorio en la región es complejo y multifacético, y sigue siendo un desafío tanto para los países de salida como para aquellos de tránsito como Panamá, que tienen que afrontar las consecuencias de estas decisiones arriesgadas por parte de los migrantes en búsqueda de un futuro mejor.