Aumento en los gastos de Manuel Adorni y su esposa supera los $133 millones
El fiscal federal Gerardo Pollicita investiga un aumento significativo en los gastos de Manuel Adorni y su esposa, que pasaron de $1,8 millones a $133 millones en un año. La fiscalía busca justificar estos incrementos patrimoniales y determinar su origen.

La Fiscalía Federal está llevando a cabo una investigación sobre Manuel Adorni, exfuncionario del Gobierno, y su esposa Bettina Angeletti, tras la detección de un aumento excepcional en sus gastos familiares. Los datos revelan que, antes de su ingreso a la función pública, sus gastos anuales eran de aproximadamente 1,8 millones de pesos, cifra que se disparó a 133 millones al cierre de 2024.
El fiscal Gerardo Pollicita ha señalado la presencia de severas inconsistencias en las declaraciones juradas presentadas por la pareja ante la Oficina Anticorrupción (OA). A través de una reconstrucción patrimonial, se busca determinar si los ingresos legítimos obtenidos durante el tiempo en que Adorni formó parte de la función pública son suficientes para explicar el origen de su creciente patrimonio y las deudas saldadas.
En el requerimiento de justificación, Pollicita destaca que los patrimonios de Adorni y Angeletti no pueden ser considerados de forma aislada, dado que conforman una unidad económica que comparte bienes y gastos. La documentación revisada por la fiscalía incluye información sobre gastos en cuentas, tarjetas y otras plataformas, mostrando un nivel de consumo que plantea interrogantes sobre su procedencia.
Las cifras son reveladoras: al llegar a la función pública, los gastos anuales del matrimonio se dispararon a 113.308.286,69 pesos en solo un año. Esta variación en la gestión del dinero lleva a la fiscalía a solicitar a Adorni que justifique cómo ha podido cubrir su estilo de vida y los bienes adquiridos, dado que cuenta con un plazo de 15 días para ello, desde la notificación del juez Ariel Lijo.
La complejidad de la investigación radica en la posibilidad de que existan irregularidades en la gestión patrimonial del exfuncionario. Esto no solo pone en tela de juicio la transparencia de su gestión, sino que también suscita preocupaciones sobre el uso de recursos públicos y la ética en la función pública.
A medida que avance la investigación, se espera contar con más detalles sobre la procedencia de los ingresos que han permitido a Adorni y su esposa mantener este elevado nivel de gastos. La fiscalía examinará también si estas inconsistencias son parte de un patrón más amplio en la administración pública o si representan un caso aislado.
La situación de Manuel Adorni y Bettina Angeletti podría tener repercusiones significativas sobre la percepción pública de la función pública y la confianza en las instituciones, al tiempo que plantea un debate sobre la rendición de cuentas de los funcionarios ante la ciudadanía.