Aumento salarial para empleadas domésticas desde noviembre
A partir de noviembre de 2026, las trabajadoras de casas particulares tendrán un aumento salarial del 1,6%, el cual se aplicará a todas las categorías del sector. Este incremento forma parte de un esquema de aumentos progresivos y se establece una nueva escala salarial dependiendo de las tareas y la modalidad de trabajo.

Las trabajadoras de casas particulares en Argentina experimentarán un ajuste salarial desde noviembre de 2026, con un aumento del 1,6% que impactará en todos los grupos laborales. Este incremento responde a un cronograma de aumentos previamente acordado que comenzó en agosto con incrementos graduales, marcando un contexto de adaptación a las condiciones económicas actuales.
Las nuevas remuneraciones mínimas por hora para noviembre quedan fijadas de la siguiente manera: $4.923,44 para supervisión con retiro y $5.339,08 sin retiro; $4.695,59 para tareas específicas con retiro y $5.093,82 sin retiro; $4.447,11 por hora para tareas de limpieza y cuidado; y $4.170,52 para tareas generales con retiro. En términos mensuales, los sueldos mínimos oscilan desde $511.639,37 hasta $677.369,70 dependiendo de la categoría y la modalidad de trabajo, reflejando así las distintas realidades del sector.
Además de los salarios básicos, las trabajadoras tienen derecho a recibir diferentes adicionales que impactan en la remuneración final. La antigüedad, que se calcula en base a un 1% por cada año trabajado, y las horas extra con recargos que pueden llegar al 100% durante fines de semana y feriados, son algunos de los conceptos que se incorporan. Asimismo, es relevante mencionar el plus por zona desfavorable, que en la Patagonia equivale al 31% del salario mínimo de cada categoría, reconociendo las particularidades económicas de la región.
Estos ajustes salariales son fundamentales para la compensación del trabajo doméstico, históricamente menospreciado y poco valorado. En la Patagonia, donde el costo de vida y las condiciones laborales son diferentes, estos incrementos buscan equiparar las diferencias salariales y brindar un mayor alivio a las trabajadoras, que muchas veces enfrentan situaciones de precariedad laboral.
Para diciembre de 2026 se anticipa un nuevo aumento del mismo porcentaje, lo que sugiere un compromiso continuo por parte de los empleadores y el Estado para mejorar las condiciones de trabajo en el sector. Es esencial que los empleadores tomen en cuenta no solo los salarios mínimos establecidos, sino también los derechos adicionales que corresponden, garantizando así un marco laboral justo y equitativo.
En conclusión, con este nuevo aumento se espera que las trabajadoras de casas particulares en la Patagonia cuenten con una retribución más acorde a sus tareas y responsabilidades, colmando en parte las expectativas de un sector que ha luchado por el reconocimiento y la dignificación de su trabajo.