Autofarma cierra sus sucursales tras casi 60 años de actividad en la región
Autofarma, una empresa con casi seis décadas de presencia en la región, anunció el cierre de sus sucursales debido a graves problemas financieros. La falta de pagos por parte de OSEF resultó en una situación crítica que impide el funcionamiento de la compañía.

Autofarma, empresa emblemática de la Patagonia, ha decidido clausurar todas sus sucursales después de casi 60 años de actividad. A través de un comunicado, la compañía informó que la decisión responde a una compleja situación financiera, originada por la falta de pago de prestaciones realizadas a OSEF, lo que afectó su capacidad para reponer stock y cumplir con las obligaciones necesarias para mantener su operatoria.
La empresa enfatizó que su cierre no se debe a una falta de compromiso, sino más bien a un agravamiento de su situación económica. Autofarma destacó que durante años ha realizado esfuerzos para sostener su actividad y los puestos de trabajo, pero las condiciones actuales han hecho que su modelo de negocios se vuelva insostenible. La falta de fondos afectó directamente la reposición de mercadería y los pagos a proveedores, necesarios para el funcionamiento habitual de las sucursales.
Ante esta crisis, Autofarma intentó negociar una salida con OSEF mediante una propuesta de quita de deuda y pagos en cuotas. Sin embargo, las condiciones ofrecidas no garantizaban el pago de salarios a los trabajadores ni la continuidad operativa del negocio, lo que llevó a la compañía a rechazarla. La situación se volvió más complicada a medida que los fondos que deberían haberse destinado a la reposición de stock se usaron para cubrir obligaciones urgentes con empleados y proveedores.
Autofarma lanzó un llamado a la acción, pidiendo al Gobierno de Tierra del Fuego que cumpla con los pagos adeudados a la empresa a través de OSEF y del Ministerio de Salud. La firma afirmó que la falta de cumplimiento no solo repercute en su futuro, sino que también afecta a un amplio grupo de trabajadores, familias y proveedores que están relacionados con su funcionamiento.
Este cierre representa un golpe significativo para la actividad comercial de la región, ya que Autofarma ha sido un pilar de suministro de medicamentos y productos esenciales para la comunidad durante varias décadas. Las repercusiones de esta situación se sienten no solo en el ámbito económico, sino también en la vida diaria de muchas personas que dependían de sus servicios.
La comunidad espera con preocupación la evolución de esta crisis y las repercusiones que podría tener en el empleo y en la prestación de servicios de salud en la región. Autofarma, además de ser un proveedor clave, ha tenido un rol importante en la historia comercial de la Patagonia, y su cierre marca el fin de una era.
La situación actual plantea interrogantes sobre el futuro de los servicios de salud en la región, así como la responsabilidad financiera que deben asumir tanto las instituciones como las autoridades locales para apoyar las empresas en crisis y evitar un impacto aún mayor en la comunidad.