Autorizan radares en la Ruta Nacional 237 en Piedra del Águila
La Agencia Nacional de Seguridad Vial aprobó la instalación de dos radares en la Ruta Nacional 237, a la altura de Piedra del Águila. Estas medidas buscan mejorar la seguridad vial al controlar la velocidad y el uso correcto de las luces del vehículo.

La Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) ha autorizado, a solicitud del municipio de Piedra del Águila, la instalación de dos dispositivos de control en la Ruta Nacional 237. Estos radares se ubicarán en los kilómetros 1445 y 1446, con el objetivo de detectar excesos de velocidad, adelantamientos indebidos y el cumplimiento del uso de luces bajas. La implementación de estas medidas es parte de un esfuerzo más amplio por mejorar la seguridad en las rutas de la región.
El cinemómetro, destinado al control de velocidad, estará ubicado en el kilómetro 1446,5. Por su parte, el segundo dispositivo, que detectará infracciones relacionadas con los adelantamientos y las luces, estará situado en el kilómetro 1445,3, ambos dispositivos funcionarán en ambos sentidos de circulación. La confirmación de esta autorización fue realizada por el municipio, que recibió el Boletín Oficial correspondiente.
El funcionamiento efectivo de los radares dependerá de la correcta señalización de advertencia para los conductores, la cual debe ser implementada por el municipio en un plazo de 30 días. Esto incluye la obligación de acreditar ante la ANSV que se han gestionado las solicitudes necesarias para la colocación de la cartelería vertical fija en la ruta.
Además, el gobernante provincial Rolando Figueroa ha puesto en marcha la reglamentación de la Ley 3518, la cual establece normas para el funcionamiento de los radares de velocidad en las rutas provinciales. Esta legislación tiene como finalidad asegurar criterios de transparencia en la instalación de estos dispositivos, evitando su colocación indiscriminada con fines recaudatorios.
La normativa estipula que todos los radares deben estar anunciados con señalización estandarizada a una distancia mínima de 500 metros. Asimismo, se exige la instalación de indicadores de límite de velocidad visibles y con señalización adecuada, especialmente para garantizar la visibilidad nocturna. Las gestiones para la colocación de radares deben incluir un exhaustivo expediente técnico que contemple aspectos como un informe de siniestralidad, la ubicación geográfica exacta de los dispositivos y un plan de mantenimiento operativo, entre otros requisitos.
Estas nuevas medidas en Piedra del Águila reflejan una creciente preocupación por la seguridad vial en la región, donde las rutas son vitales para la conexión y el transporte. La ANSV y el municipio trabajan en conjunto para mitigar los riesgos de accidentes y promover una conducción responsable entre los automovilistas que transitan por esta importante arteria nacional.