Avalancha en Nepal alerta sobre riesgos glaciares en la Cordillera de los Andes
Un reciente colapso glaciar en Nepal provocó inundaciones devastadoras, lo que ha llevado a expertos a advertir sobre el riesgo de fenómenos similares en la Cordillera de los Andes. Se mencionan eventos anteriores en Argentina que evidencian la amenaza latente de estos desastres naturales.

Una avalancha glaciar arrasó localidades en la frontera entre Nepal y China, causando estragos que dejaron cientos de muertos y más de mil desaparecidos. La catástrofe, desatada el 26 de agosto, se produjo a raíz del colapso de un glaciar y generó una crecida de agua, barro y escombros que devastó pueblos en cuestión de minutos, sorprendiendo a la población local que no tuvo tiempo para evacuar.
Los expertos han comenzado a abordar la posibilidad de que el fenómeno sea una GLOF, término que se refiere a inundaciones provocadas por la ruptura de lagos glaciares. Sin embargo, los estudios iniciales sugieren que el evento en Nepal podría haber sido causado por una avalancha de hielo y rocas, lo que subraya el potencial riesgo que eventos similares puedan ocurrir en la Cordillera de los Andes.
La GLOF, o Glacial Lake Outburst Flood, se produce cuando un lago formado por el deshielo se rompe a causa de la presión acumulada, sismos, o el colapso de un glaciar. En el caso del desastre en Nepal, el Servicio Geológico de Estados Unidos indica que la inundación tuvo su origen en el colapso de un glaciar que, tras caer sobre los ríos, bloqueó su curso y provocó una inundación masiva.
Juan Pablo Milana, investigador del Conicet, advirtió que este tipo de desastres ya han ocurrido en Argentina. En 2005, el colapso en la Laguna de los Erizos, en San Juan, liberó alrededor de 32 millones de metros cúbicos de agua en un corto lapso, afectando severamente a la región. Aunque la escasa población en la zona ayudó a evitar una tragedia mayor, los efectos sobre infraestructuras y caminos fueron significativos.
Asimismo, en la Patagonia se tienen registros de fenómenos similares, como una inundación en el lago Sucia, que liberó unos cinco millones de metros cúbicos de agua, subrayando la vulnerabilidad de la región a estos desastres naturales. Con estos antecedentes, los expertos instan a adoptar medidas preventivas para mitigar posibles pérdidas humanas y materiales en caso de que se repitan tales eventos en el futuro.
La integración de herramientas de monitoreo y predicción se convierte en una necesidad imperiosa para proteger a las comunidades que viven cerca de áreas glaciares y montañosas. La reciente tragedia en Nepal debe servir como un llamado de atención para implementar políticas de prevención y respuesta ante desastres en la región andina.