Avance positivo en el incendio de Cerro Muriano tras maniobras de extinción
El incendio forestal en Cerro Muriano, Córdoba, ha mostrado una evolución favorable tras maniobras de fuego controlado que evitaron su expansión. Con un operativo que movilizó recursos significativos, las autoridades han comenzado a mostrar optimismo sobre la situación, aunque persisten medidas de prudencia en la zona.

El incendio forestal en Cerro Muriano, Córdoba, se encontraba en una etapa crítica este sábado, pero se logró una mejoría significativa gracias a un ataque controlado ejecutado por los servicios de extinción. Esta maniobra fue clave para contener el fuego a lo largo de las carreteras N-432 y N-432A, evitando que se propagara a áreas más amplias.
Los primeros indicios del incendio fueron reportados el viernes a la tarde, provocados por un camión cargado de paja que se incendió en plena carretera. Las llamas se extendieron rápidamente a la masa forestal circundante, lo que llevó al desalojo de 274 personas de las urbanizaciones cercanas, quienes pasaron la noche en un centro cívico. En el momento más crítico del incendio, se movilizaron un total de 145 efectivos y se dispuso de varios medios aéreos y terrestres para el control de las llamas.
El vicepresidente primero de la Junta de Andalucía, Antonio Sanz, y el alcalde de Córdoba, José María Bellido, brindaron declaraciones sobre la compleja situación. De acuerdo con Sanz, el uso de la técnica de fuego controlado resultó ser una decisión atinada que permitió cambiar la tendencia del incendio, que antes amenazaba con convertirse en un siniestro de gran envergadura.
Con el avance de las operaciones, las autoridades informaron que la evolución del incendio es ahora “muy favorable”, aunque mantienen un enfoque de prudencia, ya que se ha decidido reforzar la vigilancia en los puntos calientes que aún sobreviven en la zona del inicio del fuego. Esto se comunica como parte de un enfoque proactivo para evitar cualquier reactivación del siniestro.
La superficie afectada se estima en cerca de 200 hectáreas, aunque una gran parte no llegó a sufrir daños significativos. Se destaca que la ermita de Santa María de los Pinares quedó intacta, a pesar de estar rodeada de una zona quemada. Las autoridades se preparan para informar a los evacuados sobre el momento oportuno para regresar a sus hogares.
Pese al optimismo en la evaluación de la situación, las autoridades han decidido mantener la operación de emergencia activa. Se espera que a partir de las 19:00 horas se tomen decisiones sobre el retorno de las personas evacuadas y la próxima fase de las operaciones de extinción, reafirmando así el compromiso de salvaguardar tanto la vida humana como el patrimonio forestal de la región.