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Avances y frenos en obras de terminales de ómnibus en Río Negro

El desarrollo de nuevas terminales de ómnibus en Río Negro presenta un panorama mixto, con algunas obras avanzando gracias a financiamiento local y otras estancadas. A raíz de la discontinuidad en el apoyo económico nacional, los municipios han tenido que buscar alternativas para finalizar los proyectos.

Por Auribel Zuarce5 min de lectura
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Avances y frenos en obras de terminales de ómnibus en Río Negro

El programa nacional destinado a la construcción y renovación de terminales de ómnibus ha dejado un impacto desigual en la provincia de Río Negro. Mientras algunas localidades como Viedma y Bariloche han logrado continuar con sus proyectos, otros, como San Antonio y Regina, enfrentan paralizaciones debido al cese de los fondos prometidos por el Gobierno nacional.

En marzo de 2021, el entonces ministro de Transporte de la Nación, Mario Meoni, había anunciado convenios por más de $1.259 millones destinados a la modernización de terminales en varias localidades rionegrinas, incluyendo Viedma, El Bolsón, y Sierra Grande. Sin embargo, la posterior reducción de subsidios nacionales obligó a los municipios a buscar financiamiento alternativo para evitar que estas obras se quedaran en el limbo.

El caso de la nueva Terminal de Ómnibus de Viedma es emblemático. A pesar de haber comenzado con respaldo federal, la falta de aportes posteriores llevó al Municipio a desembolsar recursos propios para mantener la ejecución, que estaba al 60% en el momento en que se interrumpieron los fondos. Actualmente, esta terminal se encuentra en la etapa final de construcción, con una nueva licitación lanzada por $500 millones para completar las tareas restantes.

El proyecto incluye finalizaciones en las boleterías, pisos y cielorrasos, así como la instalación de sistemas de seguridad y comunicación, como cámaras de video vigilancia y pantallas informativas. Se espera que estas mejoras no solo modernicen las instalaciones, sino que también faciliten la experiencia de los usuarios al garantizar un ambiente más seguro y eficiente.

Además de Viedma, El Bolsón ha reactivado su obra, que también se encontraba en pausa, mientras que otras localidades han tenido que replantear sus proyectos o, incluso, desestimarlos ante la falta de financiamiento. Esto ha generado un mapa de obras que refleja las desigualdades y los desafíos que enfrentan las distintas regiones de Río Negro en la modernización de su infraestructura del transporte.

La situación actual refleja la necesidad de una gestión más colaborativa entre los niveles de gobierno para garantizar la culminación de obras necesarias que impacten positivamente en la conectividad y el desarrollo regional. A medida que las obras se reanudan, los ciudadanos esperan que las terminales de ómnibus no solo sean puntos de encuentro, sino también indicadores de un progreso constante en la provincia.

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