Avanza el desarrollo de vacunas contra la peste, 700 años después de su impacto en Europa
Científicos de la University of Texas Medical Branch han logrado resultados prometedores con dos vacunas experimentales contra la peste neumónica, mostrando eficacia de hasta el 100% en modelos animales.

Investigadores de la University of Texas Medical Branch han llegado a un avance significativo en el desarrollo de vacunas contra la peste neumónica, una enfermedad que históricamente ha causado estragos, siendo responsable de la muerte de millones durante la Edad Media. Las nuevas formulaciones alcanzaron tasas de eficacia que varían del 80% al 100% en estudios realizados en ratones, lo que representa un hito importante en la búsqueda de estrategias preventivas contra esta bacteria.
A lo largo de los siglos, la peste ha dejado una impronta en la historia de la humanidad y continúa siendo un problema de salud pública, aunque hoy en día se puede tratar con antibióticos si se diagnostica con prontitud. Sin embargo, el acceso limitado a tratamientos y el aumento de la resistencia a medicamentos han incentivado la búsqueda de nuevas formas de prevención, como las vacunas. Las dos variedades desarrolladas, LMA y LMP, utilizan cepas vivas de la bacteria Yersinia pestis, modificadas genéticamente para mitigar su virulencia y potenciar la respuesta inmune del organismo.
Los investigadores implementaron una combinación de administración intramuscular e intranasal para maximizar la efectividad de la inmunización. Esta estrategia, denominada “primovacunación y refuerzo mucosal”, se enfocó en no solo activar el sistema inmunológico de forma general, sino también en generar defensas específicas en las vías respiratorias, que son el principal canal de entrada para la peste neumónica. Los resultados mostraron que entre el 80% y el 100% de los ratones vacunados sobrevivieron a exposiciones letales de la bacteria, destacando la importancia de la inmunidad pulmonar.
Además, al analizar la respuesta del sistema inmune tras la vacunación, los científicos observaron incrementos significativos en los niveles de anticuerpos, así como una activa movilización de células T, esenciales para la protección a largo plazo. Resultados notables incluyeron la eficacia de la vacuna en ratones modificados genéticamente que carecían de interferón gamma, una molécula clave en la defensa contra infecciones bacterianas, lo que sugiere que las vacunas podrían inducir una respuesta inmune compensatoria.
A pesar de los alentadores resultados en animales, el desarrollo de estas vacunas aún está en sus etapas iniciales y lejos de ser aplicadas en humanos. Los investigadores continúan trabajando en la optimización de los modelos y en la realización de estudios adicionales para evaluar su seguridad y eficacia en poblaciones más amplias.