Avanza el traspaso de la justicia laboral a la Ciudad de Buenos Aires
El traspaso de los juzgados laborales de la justicia nacional a la Ciudad de Buenos Aires empieza a tomar forma, aunque aún enfrenta importantes obstáculos económicos y legales. La Legislatura porteña se prepara para discutir una ley en agosto, con un objetivo tentativo para que el nuevo sistema comience a funcionar en febrero de 2027.

El proceso de traspaso de los juzgados laborales de la justicia nacional a la Ciudad de Buenos Aires gana impulso, tras el anuncio de un paquete de leyes enviado por el jefe de Gobierno, Jorge Macri. Esta iniciativa busca disolver los juzgados laborales nacionales, considerados por diversos sectores como "hostiles" y “cercanos al kirchnerismo”. A medida que se avanza, surgen tanto apoyos como obstáculos que complican el traslado previsto.
La discusión legislativa para facilitar el traspaso se programó para agosto, donde se espera que se apruebe una ley fundamental que permita dar luz verde a este cambio. Si todo sigue el cronograma establecido, se anticipa que el nuevo fuero laboral quede habilitado para operar en febrero de 2027. Sin embargo, el traspaso no incluirá la transferencia automática de los jueces actuales ni de los expedientes en curso, que permanecerán en la justicia nacional hasta su resolución.
Parte de las complejidades actuales se centran en aspectos económicos. Los funcionarios de CABA aún están negociando con el gobierno nacional la transferencia de los fondos necesarios para que la nueva estructura judicial funcione adecuadamente. Se estima que el costo de la justicia laboral porteña podría variar entre 48.000 y 76.800 millones de pesos mensuales, dependiendo del porcentaje de coparticipación que se asigne. Esta discusión presupuestaria se ha convertido en un punto crítico que podría retrasar el avance en el traspaso.
El acuerdo de financiamiento es vital para asegurar que el nuevo sistema tenga la sustentabilidad que requiere. Sin un convenio claro sobre la transferencia de recursos desde el gobierno nacional a la ciudad, las autoridades porteñas tendrán que analizar cómo incorporarán los costos en el presupuesto de 2027. Este aspecto económico es considerado como el principal desafío en el camino hacia el traspaso.
A pesar de los obstáculos, algunos miembros del PRO consideran que el impacto fiscal podría ser menor para este año, dado que gran parte del tiempo legislativo ya ha transcurrido y la implementación del nuevo sistema llevará tiempo. La mayor parte de los legisladores porteños parecen favorables al traspaso, lo que podría facilitar su aprobación si se resuelven las dudas sobre los recursos y la estructura de justicia.
Las próximas semanas serán cruciales para la definición del traspaso de la justicia laboral, y se espera que se produzcan avances significativos en agosto. Sin embargo, las negociaciones sobre financiamiento y estructura seguirán siendo temas de debate, que afectarán la viabilidad y la efectiva puesta en marcha del nuevo sistema judicial en la Ciudad de Buenos Aires.