Avanza la investigación por el homicidio de Pablo Parra en Cipolletti
La investigación del asesinato de Pablo Parra en Cipolletti continúa con la realización de nuevos allanamientos que han permitido el secuestro de armas y drogas. Hasta el momento, no hay detenidos en el caso, que incluye una causa federal por estupefacientes.

El homicidio de Pablo Parra, ocurrido el 10 de agosto en Cipolletti, ha llevado a la fiscalía a intensificar las investigaciones con nuevos allanamientos en el barrio Nuevo. Estos procedimientos, realizados durante el fin de semana, resultaron en el secuestro de dos armas de fuego, municiones, teléfonos móviles y otros elementos que serán sometidos a análisis para determinar su conexión con el crimen.
Los efectivos del COER, de la Brigada de Investigaciones y otros organismos policiales participaron en los allanamientos, cuyo objetivo principal es esclarecer el asesinato de Parra. Hasta ahora, no se han producido detenciones relacionadas con el caso. Sin embargo, uno de los allanamientos resultó en el hallazgo de droga, específicamente 16,66 gramos de cocaína y 210 gramos de marihuana. Este descubrimiento ha dado lugar a una causa independiente por narcotráfico que es tratada por la Justicia Federal.
El crimen de Parra ha causado conmoción en la comunidad, ya que numerosos vecinos reportaron una ráfaga intensa de disparos la noche de su asesinato, con testimonios que sugieren que se escucharon más de 60 detonaciones. La investigación avanza bajo la supervisión del Ministerio Público Fiscal de Río Negro, que se enfoca en esclarecer las circunstancias del ataque y sus autores.
Una de las hipótesis barajadas por la fiscalía sugiere que los disparos provendrían de una motocicleta que se acercó al grupo donde Parra se encontraba. Esta línea de investigación requerirá la corroboración mediante testimonios y estudios periciales que permitan establecer la relación entre el vehículo y el crimen.
Los nuevos allanamientos se suman a otros que se realizaron rápidamente tras el homicidio, pero que hasta el momento no han sido efectivos para identificar a los responsables del ataque. Sin embargo, el análisis balístico de las armas incautadas se considera crucial para poder vincularlas con los proyectiles hallados en la escena del crimen.
Parra, de 26 años, fue una víctima más de la creciente violencia en la región, y las continuas investigaciones intentan abordar no solo el homicidio, sino también el contrabando de sustancias prohibidas que se ha incrementado en la zona. A medida que avanzan las pesquisas, las autoridades esperan obtener más información que permita avanzar en ambos frentes.