Avanza la obra de la Avenida Mosconi en Neuquén con nuevas habilitaciones
La obra de la Avenida Mosconi en Neuquén, que comenzó en febrero, avanza habilitando tramos centrales e iniciando tareas en colectoras. La municipalidad busca optimizar los plazos con un intenso despliegue de maquinaria y logístico.

La transformación de la Avenida Mosconi en Neuquén continúa avanzando tras seis meses del inicio de su obra, que comenzó el 17 de febrero. La Municipalidad ha logrado liberar recientemente los dos primeros carriles centrales en un tramo de 200 metros, permitiendo así el flujo de tránsito vehicular y el desplazamiento de automóviles hacia las colectoras. Este avance es crucial para iniciar los trabajos pesados en las colectoras Norte y Sur que complementan la obra,
Durante este periodo, se han movilizado más de 100 máquinas y se han removido miles de metros cúbicos de suelo. El secretario de Infraestructura y Planeamiento Urbano, Alejandro Nicola, comentó que la estrategia busca acortar los tiempos de finalización de la obra con habilitaciones programadas cada 10 a 15 días. Este procedimiento permitirá un proceso más fluido de intervención en veredas, espacios verdes y la instalación de pluviales longitudinales.
En el contexto de la ciudad, el volumen de tráfico en el corredor que va desde la calle Gatica hasta los puentes carreteros ha mostrado cifras notablemente elevadas, lo que resalta la necesidad urgente de realizar estas mejoras en la infraestructura urbana. Con la apertura de este tramo central, la Municipalidad espera facilitar el tránsito mientras se trabaja en las áreas laterales, lo que implica una etapa técnica desafiante, especialmente en la instalación del canal pluvial longitudinal para evitar inundaciones en las zonas bajas de Neuquén.
La obra incluye zanjas subterráneas de entre cuatro y cinco metros de profundidad para instalar conductos de más de un metro de diámetro, lo que representa un desafío logístico considerable. Paralelamente, se están realizando obras para el reordenamiento del tendido eléctrico, con la construcción de un monobloque de hormigón que albergará caños enterrados, lo que ha requerido múltiples revisiones del proyecto debido a las interferencias con redes existentes de agua, cloacas y fibra óptica.
Finalmente, se proyecta la construcción de un viaducto elevado en el extremo este de la avenida, que contará con cuatro carriles y favorecerá el cruce hacia Río Negro. Este nuevo viaducto es parte del plan para mejorar la circulación y responder a las crecientes demandas de movilidad que presenta la región.
Las autoridades municipales se mantienen optimistas en cuanto a los tiempos de entrega, lo que podría finalmente aliviar las congestiones históricas del área y modernizar la infraestructura vial de la ciudad.