Avanza la obra offshore del proyecto VMOS con el tendido de ducto submarino
Los técnicos del Gobierno de Río Negro realizan la fiscalización de la soldadura del ducto submarino del proyecto VMOS. Este ducto de 7 kilómetros unirá la Terminal Punta Colorada con monoboyas para exportación de petróleo.

El proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) avanza con el tendido de un ducto submarino de aproximadamente 7 kilómetros de extensión. Este ducto conectará la Terminal Punta Colorada con dos monoboyas destinadas a cargar petróleo en buques para su exportación. Los encargados de esta labor están a bordo del Seminole, un buque factoría italiano que se encarga de unir los tramos de cañería y depositarlos en el lecho marino.
La fiscalización de esta obra está a cargo de las secretarías de Ambiente y Cambio Climático y de Hidrocarburos de Río Negro, junto a la colaboración de la Prefectura Naval Argentina. Los técnicos han revisado detalladamente los procedimientos de soldadura, la calificación de los soldadores y los registros correspondientes, con el objetivo de garantizar la integridad y seguridad operativa del ducto que transportará crudo hacia los buques.
Desde el punto de vista ambiental, se han comprobado las condiciones de cumplimiento de la normativa provincial, así como de los Planes de Gestión Ambiental de la obra. Este incluye la supervisión del manejo y disposición de residuos generados durante las labores de soldadura y el mantenimiento de las embarcaciones, así como las medidas para el cuidado de la fauna marina.
El monitoreo realizado por la provincia es parte de un esquema de fiscalización continuo para asegurar que todos los aspectos de la obra se llevan a cabo de acuerdo a lo estipulado. Entre las etapas pendientes que aún debe cumplir el proyecto se encuentran pruebas hidráulicas, limpieza y verificación interna de las cañerías, colocación de mantas protectoras termocontraíbles, y revisión del revestimiento de hormigón.
Las pruebas hidráulicas son especialmente críticas, ya que se llenan las cañerías con agua a presión para detectar posibles pérdidas antes de que comience la circulación del hidrocarburo. Las mantas termocontraíbles se instalarán sobre las uniones soldadas para prevenir la corrosión, y el hormigón se aplicará para estabilizar el ducto sobre el fondo marino.
Este desarrollo es significativo no solo por su impacto en la capacidad de exportación de petróleo de la región, sino también por los estándares de control y seguridad que implica. La finalización efectiva de la obra no solo impulsará la economía local, sino que también se enmarca en un contexto más amplio de desarrollo energético en la Patagonia, zona rica en recursos hidrocarburíferos.