Avistaron el cuerpo de un niño desaparecido en el río Gallegos
Durante la mañana del 29 de octubre, un helicóptero participó en la búsqueda de dos hermanos desaparecidos en el río Gallegos, avistando el cuerpo de uno de ellos. El operativo, marcado por condiciones adversas, sigue buscando al otro niño.

Un operativo de búsqueda en el río Gallegos, Santa Cruz, ha tenido avances significativos en la mañana del 29 de octubre. Tras días de intensa búsqueda, se logró observar el cuerpo de uno de los dos hermanos desaparecidos, José y Leo, quienes, con 10 y 12 años, fueron arrastrados por la corriente el domingo pasado. Este hallazgo ocurrió en una zona de aproximadamente 1.600 metros cuadrados que, en los días previos, había sido identificada como la más prometedora para el rastreo.
El operativo cuenta con la participación de un helicóptero que se sumó a las tareas de búsqueda desde las 6.30 de la mañana, facilitando la visualización aérea del área afectada. Sin embargo, hasta el momento no se ha podido determinar cuál de los hermanos fue encontrado ni se han logrado avances significativos en la recuperación del cuerpo.
A medida que la investigación avanza, se ha reforzado la búsqueda subacuática con la inclusión de más buzos. De acuerdo con el jefe de la Policía de Santa Cruz, Diego Agüero, los esfuerzos se han intensificado, extendiéndose más allá del horario habitual hasta el anochecer, aunque las condiciones son complicadas. La visibilidad subacuática es extremadamente limitada debido a los sedimentos en el río, lo que obliga a los buzos a trabajar únicamente a través del tacto.
El director del Departamento de Grupos Especiales, Pablo Aguirre, ha alertado sobre los peligros que implican las bajas temperaturas, las corrientes rápidas y el riesgo de enganchamientos con objetos sumergidos. Estos factores complican considerablemente el trabajo, que se realiza en profundidades que varían entre 2 y 7 metros y en un radio de 100 metros, delimitado gracias a testimonios y la labor de perros rastreadores.
La búsqueda sigue siendo meticulosa y enérgica, explorando cada pista disponible para localizar a Leo, el otro niño desaparecido. Las autoridades mantienen un estado de alerta y han señalado que la labor continuará con el apoyo de efectivos del interior que se han trasladado para fortalecer el equipo de rescate.
Con estas perspectivas, la comunidad local espera un desenlace que, aunque ya conlleva un profundo dolor, también refleja el esfuerzo conjunto de fuerzas policiales y rescatistas en este trágico suceso que ha conmovido a la región.