Bajas en servicios petroleros, pero se conserva capacidad industrial en Comodoro
La Cámara de Servicios Petroleros de la Cuenca del Golfo San Jorge reporta 42 bajas de empresas, un reflejo de la disminución de la actividad petrolera. Sin embargo, la capacidad industrial y el conocimiento acumulado por décadas permanecen latentes, pudiendo adaptarse a otras industrias.

La Cámara de Empresas Regionales de Servicios Petroleros de la Cuenca San Jorge ha registrado la salida de 42 empresas, lo que pone de manifiesto el retroceso en la actividad petrolera convencional en la región. Este dato es un indicador directo de la reducción en el entramado empresarial que acompañó a la industria durante años, que en su mejor momento llegó a reunir unas 72 firmas. La baja en la actividad ha afectado no solo a las empresas integrantes de la Cámara, sino también a otras que, aun vinculadas al sector, no se encontraban afiliadas a esta entidad.
Boris Mansilla, vicepresidente de la Cámara, destacó que, a pesar de la disminución en el número de empresas, el conocimiento y la experiencia adquiridos a lo largo de las décadas no se han perdido. Este capital humano, según Mansilla, está "latente" y tiene el potencial de ser utilizado en otras industrias. La experiencia acumulada en diseño, fabricación y mejora de soluciones técnicas para el sector petrolero podría ser transferible a campos como la construcción, la agricultura o la pesca.
El dirigente planteó que, aunque las empresas han cerrado o reducido su operación, los trabajadores de diferentes generaciones aún poseen habilidades valiosas en la producción y solución de problemas. Su capacidad de idear y ejecutar soluciones ha permitido simplificar procesos y optimizar tiempos de trabajo. Sin embargo, la actividad de estos trabajadores está actualmente en pausa, en espera de que surjan nuevas oportunidades en otros sectores económicos.
La pregunta clave radica en cómo se puede reconvertir ese conocimiento a áreas productivas que ayuden a revitalizar la economía local. Mansilla subraya que, para que este conocimiento se ponga en práctica, es necesaria la aparición de una demanda concreta. En ese sentido, instó a que otras industrias se activen y aprovechen esta capacidad disponible.
La situación actual de la industria petrolera en la Cuenca del Golfo San Jorge evidencia la necesidad de diversificar la economía regional, que ha dependido históricamente del petróleo. La adaptación del talento y la experiencia de los trabajadores puede ser un camino hacia nuevas oportunidades de inversión y desarrollo en sectores alternativos. Como consecuencia, el fortalecimiento de otras industrias podría no solo reactivar la economía, sino también ayudar a mitigar el impacto negativo que ha dejado la reducción de la actividad petrolera en la comunidad local.