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Bancos de alimentos en alerta por escasez de voluntarios y recursos durante el verano

Los bancos de alimentos enfrentan una disminución crítica de recursos y voluntarios en verano, lo que está afectando su capacidad para atender a la población vulnerable. La interrupción de programas de apoyo y el cierre de comedores escolares agravan la situación.

Por Newsroom Infobae5 min de lectura
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Bancos de alimentos en alerta por escasez de voluntarios y recursos durante el verano

Los bancos de alimentos se encuentran en una situación complicada este verano debido a la escasez de voluntarios y la disminución de existencias. La asociación española Fesbal ha destacado que este año el stock es inferior al del 2025, lo que se debe, en parte, al cierre del programa de ayudas europeas conocido como FEAD, lo que ha afectado significativamente la capacidad de estos bancos para proporcionar alimentos a quienes lo necesitan.

Durante las vacaciones de verano, la falta de disponibilidad de voluntarios es un desafío importante, puesto que muchos de ellos se encuentran de viaje o ocupados en otras actividades. Esto afecta directamente la efectividad de las campañas de recolección de alimentos, que dependen en gran medida de la participación de personas físicas en puntos de venta como supermercados, donde se ha observado que la recaudación puede aumentar hasta un 60% con su presencia. En este escenario, la demanda de alimentos destinados a la población infantil es especialmente crítica, dado que los comedores escolares no están funcionando durante este periodo.

El director de Fesbal, Francisco Greciano, ha resaltado que, a pesar de las dificultades, aún se están distribuyendo cantidades suficientes de alimentos para garantizar una nutrición digna y saludable. Sin embargo, se ha perdido una significativa cantidad de comida, que en el caso del FEAD representaba 25 millones de kilos anuales que históricamente ayudaban a las familias más desfavorecidas.

El impacto de estos cambios ha llevado a que, en algunos bancos, como el de Sevilla, se informara que se han entregado más alimentos en comparación con el año anterior, aunque esto no garantiza la sostenibilidad de las reservas a largo plazo. Los voluntarios, que en estas campañas son fundamentales, informan que se han tenido que enfrentar a dificultades logísticas aumentadas debido a la falta de personal y a la mala fecha elegida para la campaña previa al verano, que este año tuvo lugar en junio.

Además, el reciente evento de la visita del Papa en ciudades como Madrid y Barcelona exacerba la situación al disminuir la cantidad de voluntarios en las campañas. Este contexto ha llevado a generar apuestas logísticas para asegurar el abastecimiento en los meses venideros. Orgánicamente, la situación refleja un descenso en la cantidad de personas atendidas, lo que podría ser una señal alentadora, aunque el futuro de las reservas seguirá siendo incierto mientras las condiciones no mejoren.

La necesidad de buscar nuevas maneras de maximizar la recolección de alimentos y el reclutamiento de voluntarios se vuelve urgente para afrontar la crisis alimentaria en España, un desafío que podría tener eco en otras regiones, incluida la Patagonia, donde la solidaridad y el apoyo comunitario también son pilares en la lucha contra la falta de recursos alimentarios.

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