Bariloche: apertura de calle genera preocupación por impacto en un mallín
El municipio de Bariloche comenzó a abrir una nueva calle para mejorar la conectividad vial, pero vecinos denuncian que esta obra afecta un mallín protegido. Demandaron estudios de impacto ambiental y respeto a las normativas.

El intendente Walter Cortés anunció la apertura de una nueva calle en Bariloche, destinada a conectar un puente en construcción sobre el arroyo Ñireco. Esta obra busca mejorar la conectividad vial en el área, sin embargo, ha generado la oposición de los vecinos, quienes afirman que se está interviniendo en un mallín conocido como “El Abrazo”, un ecosistema natural que enfrenta riesgos de deterioro.
Los habitantes de la zona expresaron su preocupación durante una reunión en el Concejo Municipal, alertando sobre el movimiento de maquinaria en esta área sensible. La intervención implica un trazado de aproximadamente 220 metros de largo por 16 de ancho, que según denuncias, atraviesa directamente el mallín, afectando su integridad sin haber realizado los estudios ambientales adecuados.
Corina Gómez, vocera de los vecinos, destacó que no se llevó a cabo ninguna consulta pública sobre los trabajos que se estaban realizando, contraviniendo las normativas vigentes de protección de humedales. Este aspecto ha suscitado inquietud entre los residentes, quienes temen que el avance de las obras impacte negativamente en sus viviendas y en el medio ambiente.
Por su parte, la secretaria de Planeamiento municipal, Sofía Maggi, defendió la decisión del gobierno local, argumentando que la apertura de la calle responde a un acuerdo establecido entre los propietarios del terreno y la municipalidad, en el marco de un proyecto de urbanización llamado “El Arroyo”. Maggi argumentó que la intervención posee respaldo documental y que previamente había sido sometida a audiencias públicas.
Maggi también subrayó la importancia de contar con una mejor conectividad vial en una zona estratégica de la ciudad, que une el este con el centro, contrarrestando así las preocupaciones de los vecinos que se sienten desinformados respecto a los estudios ambientales que debieron ser realizados para la intervención en el mallín.
El conflicto entre las necesidades de infraestructura urbana y la protección del medio ambiente es un tema recurrente en Bariloche, donde la expansión urbana frecuentemente se encuentra en tensión con la conservación de espacios naturales. Las próximas semanas serán claves para el desarrollo de esta situación, que podría llevar a nuevas movilizaciones y exigencias de transparencia sobre la intervención en espacios naturales protegidos.