Bariloche: condenado por homicidio rompió tobillera y debe volver a prisión
Diego Linconir, quien cumple una condena por homicidio, rompió la tobillera que monitoreaba su libertad condicional y fue declarado en rebeldía. La justicia de Bariloche emitió un pedido de captura tras la violación de las condiciones de su libertad vigilada.

Diego Linconir, un hombre condenado por homicidio en Bariloche, ha caído en la ilegalidad al romper el dispositivo electrónico que controlaba su libertad condicional. Linconir había sido sentenciado en 2017 a diez años de prisión por el asesinato de Pablo Lucero, un trabajador municipal, ocurrido en julio de 2016. En 2024, tras cumplir casi ocho años tras las rejas, accedió a una libertad condicional que ahora se encuentra en riesgo debido a su reciente conducta.
El Tribunal de Impugnación estaba programado para deliberar sobre la revocación de esta libertad condicional cuando Linconir decidió no presentarse, lo que llevó a que la jueza de ejecución, Sandra Ragusa, dictara su captura. Su situación se complicó aún más cuando, el 25 de septiembre, se le revocó la libertad condicional tras ser imputado por el hurto de una herramienta, un hecho que se suma a su historial delictivo.
Al ser declarado en rebeldía, ahora se expone a ser aprehendido por la autoridad. Los defensores de Linconir han presentado recursos cuestionando dicha decisión, argumentando que no hay sentencia firme por los nuevos delitos cometidos, lo que señalaron como una infracción al principio de inocencia. Sin embargo, el tribunal de Bariloche ha enfatizado que no es necesaria una sentencia por un nuevo delito para desactivar una libertad condicional, sino que basta con la constancia de incumplimiento de las condiciones establecidas.
La condena de Linconir y su reciente fuga generan preocupaciones en la comunidad de Bariloche y su entorno, donde la seguridad ha sido un tema recurrente. La revocación de su libertad condicional plantea interrogantes sobre la efectividad del sistema de monitoreo y la capacidad del estado para asegurar que los condenados cumplan con las disposiciones judiciales.
Es importante señalar que Linconir ya contaba con antecedentes que complicaban su situación. En 2004, había sido involucrado en un caso de hurto y había acumulado más transgresiones que condujeron a esta reciente decisión judicial. Ante este contexto, la Fiscalía se encuentra bajo presión para garantizar que responsables como Linconir cumplan con sus penas y se proteja a la comunidad.
La captura de Linconir representa un desarrollo significativo dentro del sistema judicial de Bariloche, que enfrenta desafíos para manejar la reincidencia delictiva y mantener el orden público. Ahora, se esperan acciones por parte de las fuerzas de seguridad que buscarán dar con él y restablecer la legalidad.