Bariloche implementa ordenanza para el uso ético de la inteligencia artificial
La Municipalidad de Bariloche ha promulgado una ordenanza que regula el uso de la inteligencia artificial en la administración pública. Esta normativa busca promover un uso ético y responsable de estas tecnologías, con énfasis en la supervisión humana.

La ciudad de Bariloche ha dado un paso importante hacia la modernización de su gestión pública al promulgar la ordenanza 3612, la cual regula el uso de la inteligencia artificial (IA) en el ámbito municipal. Esta medida fue promovida por concejalas de diversas agrupaciones políticas y está alineada con el objetivo de integrar tecnologías digitales en la administración pública.
La nueva normativa, que se aprobó en septiembre y fue promulgada recientemente por el intendente Walter Cortés, busca orientar el uso de la IA hacia un fortalecimiento institucional y la mejora de los servicios destinados a los ciudadanos. Con esta ley, Bariloche se suma a las iniciativas globales que buscan aprovechar la IA como herramienta para optimizar procesos administrativos y facilitar la implementación de innovación tecnológica.
El Programa Municipal de Innovación con IA es uno de los pilares de la ordenanza, estableciendo que estas tecnologías se implementarán con un enfoque ético y seguro. Se resaltó la importancia de garantizar el respeto a los derechos fundamentales de todos los ciudadanos en el uso de estas herramientas digitales, buscando ofrecer transparencia en los procesos.
La subsecretaría de Tecnología y Sistemas es la autoridad encargada de aplicar y regular el uso de la IA en la administración municipal. Se estipula un plazo de 90 días para la creación de reglamentos que regulen estos aspectos dentro del ámbito municipal, asegurando así que la utilización de la IA Inicie con una base estructurada.
Un aspecto destacado de la ordenanza es la exigencia de supervisión humana permanente sobre los sistemas de IA utilizados en la gestión pública. Esta medida busca asegurar que los funcionarios mantengan responsabilidad sobre los resultados administrativos y que puedan corregir cualquier posible error o daño. La intención es que la IA sirva como un apoyo en la toma de decisiones, pero nunca como un mecanismo que reemplace el juicio humano.
Con esta iniciativa, Bariloche se posiciona como una ciudad pionera en la regulación del uso de inteligencia artificial en Argentina, planteando un modelo de gestión que prioriza la ética y la eficacia en su administración pública. La ciudad, conocida por su turismo y su entorno natural, se enfrenta así al desafío de modernizar su gestión mientras protege los derechos y expectativas de su comunidad.
La implementación efectiva de esta normativa podría servir como un ejemplo para otras localidades de la Patagonia, donde la adopción de tecnologías emergentes se convierte en un tema crucial para el desarrollo futuro de la región.