Bariloche inicia la campaña electoral para las Convencionales Constituyentes
Bariloche se prepara para las elecciones de convencionales que se celebrarán el 1 de noviembre, con el objetivo de reformar su Carta Orgánica Municipal. La campaña está marcada por la tensión entre una discusión local y la posible influencia provincial, mientras diversos sectores políticos compiten por sus intereses en este proceso.

La ciudad de Bariloche se encuentra en medio de una intensa campaña electoral de cara a las elecciones de convencionales que se realizarán el 1 de noviembre. Este proceso tiene como objetivo principal reformar la Carta Orgánica Municipal, vigente desde hace dos décadas. Sin embargo, el contexto político es complejo y se plantea un debate fértil sobre la municipalización o la provincialización del tema, ya que muchos actores ven en esta elección un ensayo previo a las elecciones provinciales de 2027.
Los partidos políticos locales se encuentran divididos en sus enfoques sobre la relevancia de esta elección. Por un lado, las fuerzas vecinalistas abogan por un debate estrictamente local, que podría definir la organización política de Bariloche en los años venideros. En contraposición, los partidos con conexiones a nivel provincial buscan darle un matiz más amplio al evento, lo que podría derivar en intereses que excedan lo municipal.
En este contexto, la figura del gobernador Alberto Weretilneck ha cobrado protagonismo, ya que ha incrementado sus visitas a Bariloche, donde se ha mostrado cercano al intendente Walter Cortés. Las elecciones se presentan como una oportunidad para la alianza oficialista, “Estamos Haciendo Bariloche”, que deja entrever la fuerte influencia del intendente en la lista electoral, compuesta en su mayoría por miembros de su entorno.
La elección de convencionales, donde se eligen a 15 representantes, se complica desde la perspectiva de los principales partidos, que deben navegar la exigencia de obtener un piso del 5% de votos para poder acceder a una banca. La lista del oficialismo se articula alrededor de personajes que, si bien tienen conexión con el gobernador, no son necesariamente percibidos como parte del trabajo territorial, lo que ha generado tensiones dentro del propio espacio.
Por otro lado, el peronismo local intenta distanciar las elecciones de los intereses provinciales. La candidata a gobernadora de esta línea, María Emilia Soria, ha evitado manifestaciones sobre la situación de Bariloche, aunque su grupo local, Fuerza Bariloche, incluye a sectores diversos, incluyendo representación del empresariado local, como Julieta Rimoldi.
Mientras tanto, los libertarios han comenzado a tomar protagonismo tras su alianza con el PRO y Creo Río Negro, posicionándose claramente para las próximas elecciones, y apuntando sus estrategias hacia un horizonte más amplio que va más allá de la votación de noviembre. La incertidumbre sobre cómo se desarrollará esta elección lleva a Bariloche a una encrucijada clave, que podría sentar las bases de su futuro político y social.