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Bariloche recuerda a Beto Icare a 17 años de su fallecimiento

Este 20 de agosto se cumplen 17 años de la muerte de Alberto “Beto” Icare, un intendente muy querido en Bariloche. Su legado se basa en su cercanía con la comunidad y su compromiso social.

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Bariloche recuerda a Beto Icare a 17 años de su fallecimiento

Alberto “Beto” Icare, quien fue intendente de Bariloche, falleció el 20 de agosto de 2009, a los 64 años, dejando un legado que aún perdura en la memoria de los barilochenses. Su muerte generó una conmoción notable en la comunidad, con muchas personas asistiendo a su despedida en la sala de prensa de la Municipalidad. Aunque su gestión fue relativamente breve, el afecto que genera su figura se sustenta en su cercanía con los vecinos y su compromiso con el desarrollo comunitario.

Icare nació en Bariloche el 30 de julio de 1945, como técnico industrial involucrándose en múltiples actividades laborales y sociales antes de dedicarse plenamente a la política. Destacó por su participación en el deporte, especialmente el fútbol, y por su activa participación en la comunidad a través de la Junta Vecinal del barrio San Francisco I y la Cooperativa de Electricidad Bariloche. Este compromiso barrial cimentó su imagen política caracterizada por la sencillez y la disposición al diálogo con los ciudadanos.

Su carrera política comenzó en 1999 cuando se postuló como concejal, obteniendo una dirección que más tarde llevaría su nombre en el edificio municipal. En el año 2002, en un contexto de crisis económica e institucional de Bariloche, Icare fue elegido intendente tras la renuncia de Atilio Feudal. Asumió un municipio muy afectado, con altos niveles de deuda y atrasos salariales, lo cual complicaba su funcionamiento.

Icare, proveniente del vecinalismo, tuvo la tarea de restaurar la confianza de los ciudadanos en un momento donde los partidos tradicionales estaban en declive. Tras asumir su cargo el 25 de mayo de 2002, continuó su labor hasta diciembre de 2003 y fue reelecto para un mandato completo, durante el cual se enfocó en mejorar la situación económica del municipio y la calidad de vida de los ciudadanos.

El reconocimiento a su figura no es solo un recordatorio de su gestión, sino también evidencia de su influencia positiva en la vida de Bariloche. A través de los años, distintos homenajes han resaltado atributos como la honestidad y el compromiso social que lo caracterizaban. La Legislatura de Río Negro lo recordó como un político transparente y accesible.

La memoria de Beto Icare se mantiene viva entre la gente, reflejando un ideal de política más centrada en las personas y sus necesidades. En este 17° aniversario de su fallecimiento, Bariloche vuelve a revivir su legado, recordando a un dirigente que sabía escuchar a sus vecinos y trabajar por el bien común. La comunidad aún lo evoca con cariño y respeto, simbolizando un modelo de gestión en el que la cercanía y el compromiso marcan la diferencia.

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