Bariloche: se centra en la pericia psiquiátrica en el juicio por el crimen de Latiff
El juicio por el homicidio de Gastón Latiff en Bariloche se centra en una pericia psiquiátrica que podría influir en la absolución de Ismael Choque Vargas. La defensa argumenta que el imputado sufrió un trastorno mental transitorio durante el crimen, mientras que la fiscalía impugna esta evaluación.

El juicio oral por el asesinato de Gastón Latiff, ocurrido en febrero de 2025 en Bariloche, ha puesto en el centro de la discusión la pericia psiquiátrica del imputado, Ismael Choque Vargas. Esta evaluación psicológica es fundamental para la defensa, que la utilizará como base para solicitar la absolución de Choque Vargas, quien está acusado de haber apuñalado a Latiff durante un conflicto en el barrio San Francisco.
El incidente se desarrolló la noche del 10 de febrero de 2025, cuando, según los relatos del imputado, se sintió amenazado por unos jóvenes, lo que lo llevó a esgrimir un cuchillo. Causó la muerte de Latiff con una profunda herida en el cuello, además de infligirle otras seis heridas. La defensa sostiene que el imputado actuó en un estado de confusión y miedo, lo que podría justificar un comportamiento considerado como una reacción impulsiva.
La pericia psiquiátrica fue llevada a cabo por la médica Verónica Martínez, quien concluyó que Choque Vargas presenta una personalidad paranoide y que actuó bajo un "trastorno mental transitorio incompleto". Esta conclusión sugiere que, en el momento del ataque, el imputado no tenía pleno control sobre su conducta, un argumento que la defensa pretende utilizar a su favor. Sin embargo, este informe ha sido objeto de múltiples críticas por parte de la fiscalía y la parte querellante, quienes buscan una condena por homicidio simple.
La fiscal Betiana Cendón ha cuestionado la validez de la pericia, indicando que la entrevista a Choque Vargas se realizó casi tres semanas después del hecho, cuando los estudios más efectivos se efectúan de manera inmediata. También se abordaron imprecisiones en el informe que mezclan terminología médica y jurídica, lo que pone en duda la objetividad de la evaluación.
Durante su declaración, Martínez admitió que el imputado podría no recordar los detalles del ataque debido a un “apagamiento de la conciencia”, lo que podría haber afectado su percepción en el momento del crimen. Esta justificación apunta a una respuesta automática ante una situación de estrés extremo, aunque no convence a la acusación, que pretende demostrar que Choque Vargas tuvo plena capacidad de decisión en el momento del ataque.
El juicio continúa con testimonios y argumentos de ambas partes, y se espera que la valoración de las pruebas y la pericia psiquiátrica influya de manera significativa en la decisión final de los jueces, en un caso que ha conmocionado a la comunidad barilochense, siendo un reflejo de problemas más amplios sobre la violencia y el estado mental en situaciones de conflicto.