Bercovich analiza el descontento empresarial con el programa de Milei
En una reciente entrevista, el economista Alejandro Bercovich destaca el descontento creciente entre los empresarios respecto al programa económico del gobierno de Javier Milei. A pesar de la apuesta por el equilibrio fiscal y la desregulación, Bercovich advierte sobre los desafíos en la creación de empleo y la inversión en el país.

Alejandro Bercovich, reconocido economista y autor del libro "El país que quieren los dueños", revela en una entrevista que los empresarios argentinos comienzan a expresar su descontento con el actual programa económico liderado por Javier Milei. En su análisis, Bercovich subraya que, a pesar de que los sectores industriales, como el petrolero en Vaca Muerta, han mostrado un crecimiento notable, este fenómeno no se traduce en una generación de empleo masiva ni en encadenamientos productivos que beneficien al conjunto de la economía.
El contexto de la economía argentina es propicio para esta disconformidad, ya que el modelo de Milei se basa en pilares como el equilibrio fiscal, la apertura de mercados y la desregulación. Sin embargo, la dinámica actual revela una recesión significativa, acompañada de una caída en la inversión, lo que complica aún más la situación financiera del gobierno. Bercovich explica que este desbalance ha creado un estado de alerta entre los actores del mercado, evidenciando que el financiamiento que el Ejecutivo intenta asegurar todavía no está garantizado, lo que añade una capa de incertidumbre sobre el futuro económico.
El autor también menciona que el malestar entre los empresarios ha surgido a la luz de los discursos del presidente en foros como el Council of the Americas y la Bolsa de Comercio de Rosario. Estas apariciones han desencadenado una falta de respaldo a un modelo que, hasta ahora, había sido defendido casi sin cuestionamientos por la cúpula empresarial. El economista señala que la hostilidad desde el poder político hacia quienes critican el programa económico está generando un ambiente de ruido que no favorece el diálogo constructivo.
Adicionalmente, Bercovich analizó la intención de los empresarios de encontrar una figura que apoye el mismo esquema económico pero con un enfoque más conciliador. Este aspecto se vuelve crucial en un contexto donde el ministro de economía intenta reactivar un mercado interno que enfrenta grandes dificultades. Sin embargo, el académico advierte que las respuestas del presidente ante las sugerencias son cada vez menos diplomáticas, lo que contribuye al deterioro de las relaciones entre el gobierno y el sector empresarial.
El economista prevé que en los próximos años, especialmente hacia 2027, la interacción entre empresarios y políticos continuará siendo un factor determinante en la dinámica económica del país. Con un futuro incierto, las decisiones políticas y económicas seguirán siendo observadas de cerca por quienes tienen el poder de decisión en el ámbito productivo. Así, la capacidad del gobierno para mantener el respaldo empresario es clave para la estabilidad del modelo implementado.