Bicarbonato de sodio: la clave para papas crocantes
Un cocinero estadounidense reveló cómo usar bicarbonato de sodio para obtener papas más crujientes al cocinar. Este compuesto ayuda a romper la pectina y potenciar el almidón.

El bicarbonato de sodio se presenta como un aliado en la cocina, especialmente cuando se trata de preparar papas crujientes. Según un experto en gastronomía, usar este ingrediente durante el proceso de cocción cambia la textura de las papas, proporcionando un exterior dorado y crocante. Además de ser un buen leudante, el bicarbonato tiene propiedades que ayudan a eliminar grasa y actúa como un suave agente de limpieza, lo que le confiere versatilidad en la cocina.
El principal beneficio del bicarbonato en la cocción de papas radica en su capacidad para descomponer la pectina, que es el componente que mantiene unidas a las células de las verduras. Al agregar bicarbonato al agua de hervido, se favorece la formación de una mayor cantidad de almidón, creando una pasta que, al hornearse, resultará en una textura crujiente. Un referente de la gastronomía, J. Kenji López-Alt, sugiere que el uso del bicarbonato se debe a su efecto en el pH del agua: un ambiente más alcalino facilita la degradación de la superficie de la papa, potenciando así su crocancia.
Para lograr este efecto, López-Alt recomienda añadir una cucharada de bicarbonato por cada dos litros de agua al hervir las papas. Al llevar la mezcla a ebullición y hervir las papas durante aproximadamente cinco minutos, se activa esta reacción química. Posteriormente, al hornearlas a 200 °C, se logra el dorado anhelado. Este método también implica que los trozos de papa mantengan un tamaño uniforme, lo cual contribuye a una cocción pareja y a una mejor textura.
La importancia de este método radica no solo en la mejora del sabor y de la textura, sino también en la simplicidad de la técnica. Utilizando ingredientes comunes que se encuentran en la mayoría de los hogares, se puede transformar un plato tradicional en uno gourmet, ideal para acompañar distintas comidas o como base de un plato principal.
Este enfoque también se alinea con un interés creciente en la gastronomía local, donde se busca maximizar el uso de ingredientes accesibles y técnicas que realcen el sabor de los alimentos. La cocina patagónica, rica en tubérculos y verduras, podría beneficiarse enormemente de esta técnica, elevando la calidad de platos típicos que incluyen papas.
En conclusión, la utilización de bicarbonato de sodio para la preparación de papas crujientes no solo es una técnica innovadora, sino que también abre un abanico de posibilidades en la cocina cotidiana, facilitando el acceso de los cocineros a resultados más profesionales y atractivos.