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Bicentenario de la sanción de la Constitución Nacional de 1826

Este año se conmemora el bicentenario de la Constitución Nacional de 1826, la cual fracasó y reavivó la disputa entre unitarios y federales. Su sanción, en el contexto de luchas territoriales, marcó un período crítico en la organización política del país.

Por Leonardo Herreros5 min de lectura
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Bicentenario de la sanción de la Constitución Nacional de 1826

La Constitución Nacional de 1826, sancionada el 24 de diciembre de ese año, se celebra en su bicentenario en medio de un análisis de sus implicancias históricas y políticas. Este texto, que establecía un régimen unitario y corporativo para la organización del Estado, fue considerado un fracaso desde su nacimiento, al igual que las normativas previas como el Reglamento Provisional de 1817 y la Ley Mayor de 1819.

La primera mención relevante es el contexto en el que se suscribió la Constitución: el Congreso General que comenzó a funcionar en Buenos Aires en diciembre de 1824. Esta asamblea fue convocada por el gobernador Martín Rodríguez y tuvo como objetivo generar un marco político y normativo para las Provincias Unidas del Río de la Plata, que atravesaban tensiones políticas y militares, especialmente en el marco de la guerra con Brasil, que culminó con la independencia de Uruguay.

A lo largo de las sesiones, se aprobaron varias leyes fundamentales, incluyendo la llamada "Ley Fundamental" y la "Ley de Presidencia", esta última estableciendo el cargo de Presidente de las Provincias Unidas, que recayó en Bernardino Rivadavia. La preocupación por la organización y capitalización del país resultó en la designación de Buenos Aires como la Capital Federal, cuestión que desató tensiones regionales y políticas.

El carácter unitario de la Constitución fue polémico, reavivando la histórica división entre unitarios y federales. Este enfrentamiento desembocó en la firma del Pacto Múltiple Federal el 3 de mayo de 1827, que buscó establecer un equilibrio entre las provincias y prevenir los conflictos que la Constitución había exacerbado. Sin embargo, las tensiones políticas continuaron y la Constitución quedó obsoleta, no alcanzando a perdurar en el tiempo.

La memoria de la Constitución de 1826 es un componente central en la narrativa de la construcción nacional y política de Argentina. La historia de esta norma resuena en el actual contexto de la política argentina, donde las divisiones entre distintas corrientes siguen presentes, recordando cómo las raíces de la controversia entre visiones distintas de organización política se establecieron desde los primeros años del país.

Por lo tanto, mientras se conmemora este bicentenario, se hace necesario reflexionar sobre las lecciones que este capítulo de la historia argentina puede ofrecer sobre la importancia de la unidad y el consenso en la construcción de instituciones sólidas en el país.

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