BID respalda con US$ 200 millones el corredor eléctrico Puerto Madryn–Choele Choel–Bahía Blanca
El Banco Interamericano de Desarrollo aprobó un aval de US$ 200 millones para two proyectos de transmisión eléctrica en Argentina, incluyendo el corredor Puerto Madryn–Choele Choel–Bahía Blanca. Esta inversión busca fortalecer la infraestructura eléctrica y atraer capital privado.

El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) ha dado un paso significativo al aprobar una garantía de inversión de 200 millones de dólares, con un plazo de 25 años, para impulsar la realización de dos obras vitales de transmisión eléctrica en Argentina. Entre ellas se encuentra el corredor eléctrico que conectará Puerto Madryn, en Chubut, con Choele Choel, en Río Negro, y Bahía Blanca, en Buenos Aires. Esta aprobación destaca la importancia del proyecto en el contexto de un plan nacional destinado a mejorar la infraestructura eléctrica del país.
La garantía del BID no funcionará como un crédito convencional, sino como un respaldo para atraer inversión privada hacia proyectos que requieren grandes desembolsos iniciales y enfrentan plazos prolongados para el retorno de la inversión. De esta manera, el banco busca mitigar el riesgo para los inversores y facilitar el financiamiento a tasas y plazos competitivos, un enfoque necesario en un sector donde la necesidad de infraestructura es crítica.
El corredor eléctrico tiene el potencial de ser un pilar fundamental para el desarrollo regional, dado que transportará energía a alta tensión de 500 kilovoltios, optimizando la transferencia de grandes volúmenes de electricidad a largo alcance. Este proyecto facilitará la evacuación de la generación eólica de la costa chubutense, que ya cuenta con una potencia instalada de 582 megavatios en el parque eólico de Aluar, y apoyará el crecimiento de la demanda industrial en el eje Patagonia-Bahía Blanca, una zona en constante expansión.
El plan de ampliación del transporte eléctrico en el país está diseñado para sumar más de 6.600 millones de dólares en inversiones y establecer 5.610 kilómetros de líneas de alta tensión a través de 16 iniciativas estratégicas. Con estas obras, se espera beneficiar a un total de 16 millones de usuarios, tanto hogares como empresas, que dependen de un suministro eléctrico confiable.
La aprobación del BID responde a una larga serie de reclamos del sector eléctrico, que identifica la falta de infraestructura como un cuello de botella para el desarrollo industrial. Especialistas del sector han señalado que la falta de planificación ha desencadenado costos elevados y que la infraestructura existente ha alcanzado casi su límite de resiliencia debido a la creciente demanda. Este aval es visto como una respuesta a estas preocupaciones, abriendo un camino hacia la modernización y robustecimiento de la red eléctrica.
En este contexto, se espera que las obras avanzadas bajo esta garantía no solo mejoren la capacidad de la infraestructura eléctrica, sino que también fomenten el crecimiento económico en la región, alineándose con los objetivos de desarrollo sostenible y la transición hacia energías más limpias y sostenibles.