Biomasa forestal como estrategia para prevenir incendios y climatizar
La Diputación de Málaga impulsa un modelo para utilizar biomasa forestal en la climatización de edificios públicos, con el objetivo de prevenir incendios y reducir costos energéticos.

En Málaga, España, se ha implementado un innovador modelo de uso de biomasa forestal con el fin de climatizar edificios públicos y prevenir incendios forestales. Esta iniciativa, que comenzó en 2019 en la localidad de Yunquera, busca convertir los restos de madera acumulados en montes en una fuente sostenible para la calefacción, además de contribuir a disminuir el riesgo de incendios durante las temporadas secas, que son predominantes en verano.
La inversión inicial de 6,2 millones de euros ha permitido la instalación de calderas de biomasa en diversas instalaciones públicas como colegios y bibliotecas en la Sierra de las Nieves, beneficiando a nueve municipios de la región. Además, recientemente se ha inaugurado un centro de acopio y tratamiento de residuos forestales en Yunquera, al que se destinaron otros 2 millones de euros. Este centro tiene como objetivo transformar los restos forestales en astillas, utilizando cerca de 562 toneladas de madera recolectadas del entorno natural.
La iniciativa no solo busca el aprovechamiento de los desechos forestales, que en su mayoría provienen de tratamientos de limpieza en los montes, sino también fomentar una economía circular en la región. Alrededor de la mitad del combustible necesario para las calderas de biomasa en la comarca es provisto por estos restos, lo cual supone un ahorro significativo en la factura energética de los municipios implicados.
El presidente de la Diputación de Málaga, Francisco Salado, ha destacado la importancia de replicar este modelo en otras partes del país, enfatizando su potencial para no solo proteger el medio ambiente, sino también para generar empleo y actividad económica en las zonas afectadas por incendios. Insiste en que se requiere apoyo del Gobierno central y de otras comunidades autónomas para expandir este proyecto.
Con la llegada de los meses de calor y el aumento en la frecuencia de incendios, este tipo de acciones preventivas resultan cruciales. La experiencia de Málaga podría servir de guía para otras regiones que enfrentan riesgos similares, incluyendo áreas de gran biodiversidad y recursos forestales, donde la gestión adecuada de los mismos puede marcar una diferencia significativa.
En el ámbito nacional, la propuesta será presentada próximamente en la reunión del máximo órgano de representación del municipalismo en España, buscando el respaldo necesario para su expansión. La experiencia de Málaga permanece como un ejemplo de cómo las políticas de sostenibilidad pueden integrarse con la gestión de recursos y la protección ambiental, en un contexto donde los incendios se han convertido en un desafío recurrente.