Bolivia investiga a 26 ciudadanos por reclutamiento militar en Ucrania
Las autoridades en Bolivia han abierto investigaciones sobre 26 ciudadanos presuntamente vinculados a las Fuerzas Armadas de Rusia, en relación a su posible reclutamiento para la guerra en Ucrania. Un total de 20 bolivianos tienen contratos activos, mientras que otros han sufrido heridas, un fallecimiento y una repatriación.

El gobierno boliviano, bajo la administración de Rodrigo Paz, se encuentra llevando a cabo investigaciones sobre 26 ciudadanos de Bolivia vinculados a las Fuerzas Armadas de Rusia. Esto se enmarca en el contexto de la guerra en Ucrania, donde se sospecha que muchos fueron reclutados para participar en el conflicto bélico. El canciller Fernando Aramayo informó sobre la situación de estos ciudadanos durante una conferencia reciente.
De los 26 casos, Aramayo detalló que 20 bolivianos se encuentran con contratos activos en Rusia, cuatro han resultando heridos y están hospitalizados, uno ha fallecido y otro ha logrado ser repatriado a Bolivia. El gobierno boliviano ha tomado medidas consulares para asistir a las familias afectadas, incluyendo el envío de una misión a Donetsk para apoyar a un ciudadano boliviano involucrado en este problema.
Las autoridades bolivianas han establecido un canal de comunicación con la embajada rusa en el país, y han creado un plan de acción para el seguimiento de estos casos. En recientes declaraciones, Aramayo aseguró que se están desarrollando investigaciones penales sobre posibles delitos de reclutamiento o mediación para captar a ciudadanos bolivianos con fines bélicos.
El fiscal general de Bolivia, Roger Mariaca, confirmó que se están llevando a cabo cuatro investigaciones en distintas regiones del país sobre la trata de personas con fines de reclutamiento. Especialmente en Santa Cruz, tres individuos han sido detenidos por su conexión con un sospechoso principal que se encuentra prófugo, y otros dos arrestos se han producido en la misma región, donde se encontró material relevante para la investigación.
La situación se hizo pública cuando las familias de Iván Valdivia y José María Soleto denunciaron que sus seres queridos habían sido reclutados tras aceptar ofertas laborales que prometían sueldos elevados. Los familiares perdieron contacto con ellos a principios de junio y luego supieron que habían muerto en combate. Estos casos han encendido las alarmas sobre la posible existencia de redes de captación de personas en Bolivia.
La Embajada rusa en Bolivia ha desmentido cualquier implicación en el reclutamiento, rechazando las acusaciones que carecen de fundamento. A medida que las investigaciones avancen, las autoridades buscarán dilucidar la naturaleza de estos reclutamientos y gestionar el retorno de los ciudadanos involucrados.