Bombardeos rusos destruyen un almacén de la OMS en Ucrania
Un bombardeo en Dnipró, Ucrania, destruyó un almacén de insumos médicos de la OMS. A pesar del ataque, un equipo logró evacuar parte del material antes del impacto.

Un almacén de la Organización Mundial de la Salud (OMS) ubicado en Dnipró, en el centro-este de Ucrania, fue alcanzado y destruido por un ataque ruso. Esta información fue confirmada por el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus. Si bien el ataque no dejó víctimas fatales, se enmarca dentro de un contexto alarmante en el que la OMS ha contabilizado hasta ahora 3.148 agresiones contra servicios de salud en Ucrania desde el inicio del conflicto el 24 de febrero de 2022.
El ataque ocurrió el pasado viernes mientras un equipo de la OMS ejecutaba una operación de evacuación de insumos médicos de urgencia. Según Ghebreyesus, el grupo logró retirar unos 130 palés de un total de alrededor de 300, abandonando el lugar justo antes del impacto. Entre los suministros que almacenaba el recinto afectado se encontraban materiales de emergencia destinados a centros de salud en la línea del frente.
El director de la OMS destacó la gravedad del ataque al recordar que estos eventos ponen en riesgo la capacidad de atención médica en situaciones de conflicto. Hizo hincapié en que se debe poner fin a las agresiones contra la infraestructura sanitaria, ya que privan a la población de acceso a atención médica esencial. Al respecto, afirmó que “incluso las guerras tienen reglas” que protegen los servicios de salud.
Este evento se produce en un contexto de intensificación de los bombardeos, los cuales han dejado un saldo de al menos cinco muertos en ambos lados de la frontera. En Ucrania, un reciente ataque con drones en la ciudad de Járkov causó la muerte de dos personas y 23 heridos, además de destruir varios pisos de un edificio residencial, según denuncias formuladas por el presidente Volodimir Zelenski y el gobernador Oleg Sinegubov.
Este tipo de ataques pone de manifiesto la creciente vulnerabilidad de las instalaciones y equipos asociados a la ayuda humanitaria, lo que repercute no solo en el bienestar inmediato de la población afectada, sino también en la capacidad de las organizaciones internacionales para operar. La OMS sigue instando a la protección de la infraestructura de salud y a la adopción de medidas que garanticen la seguridad de los trabajadores humanitarios en el terreno.
La destrucción de este almacén representa no solo una pérdida material, sino un duro golpe a la capacidad de respuesta médica frente a la crisis humanitaria que enfrenta Ucrania. El conflicto, que se prolonga hace más de cuatro años, sigue siendo un escenario complejo y violento, poniendo en riesgo la vida de millones, incluida la posibilidad de recibir atención médica adecuada.