Bomberos de Trelew rescatan a un bebé de 7 días que no respiraba
Bomberos de Trelew asistieron a un recién nacido de siete días que estaba en estado crítico debido a una obstrucción de las vías respiratorias. Gracias a rápidas maniobras de emergencia, el bebé pudo recuperar la respiración y fue trasladado al hospital para un control médico.

El 13 de agosto, un bebé de solo siete días fue llevado por sus padres al Cuartel de Bomberos Voluntarios de Trelew, presentando una grave dificultad para respirar y con un color morado. Los bomberos, al recibir la emergencia, actuaron inmediatamente para asistir al pequeño que llegaba en una situación crítica.
El segundo jefe del cuartel, Hernán Montes de Oca, relató que la pareja manifestó que el bebé tenía las vías respiratorias obstruidas y no lograba respirar. El cabo Jiménez y el bombero Galván realizaron maniobras de reanimación y desobstrucción, logrando que el recién nacido recuperara la respiración en pocos minutos.
Tras estabilizar al bebé, los bomberos tomaron la decisión de trasladarlo en uno de los vehículos del cuartel hacia el hospital, donde los médicos podrían brindarle una atención más especializada. Montes de Oca, en su descripción de la situación, explicó que el bebé había broncoaspirado leche materna mientras era alimentado, lo que le había causado la obstrucción.
La rápida intervención fue clave, especialmente considerando la fragilidad de un recién nacido. Montes de Oca destacó que el manejo de situaciones con bebés es delicado y requiere un cuidado especial para evitar lesiones adicionales durante las maniobras de emergencia.
Después de ser observado en el hospital por varias horas, el bebé recibió el alta médica y su padre regresó al cuartel para expresar su agradecimiento a los bomberos por su pronta y eficaz asistencia. Destacó la importancia de buscar ayuda en situaciones críticas, especialmente cuando no se tiene el conocimiento adecuado para manejar la emergencia.
Esta experiencia resalta la importancia de contar con conocimientos básicos de primeros auxilios y la necesidad de mantener la calma durante situaciones de emergencia. La coordinación entre los padres y los servicios de emergencia puede marcar la diferencia en la atención a un menor en riesgo.