Borja Iglesias prefiere evitar un saludo a Donald Trump tras el Mundial
Borja Iglesias, delantero de la selección española, expresó que aunque cumplirá con el protocolo de saludar a Donald Trump en caso de ganar el Mundial 2026, preferiría no hacerlo.

El delantero español Borja Iglesias se pronunció sobre la posibilidad de un saludo con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en el caso de que su selección se consagre campeona del Mundial 2026, que se desarrollará en territorio norteamericano. Iglesias afirmó que, aunque está dispuesto a respetar el protocolo correspondiente, sus deseos son evitar ese encuentro.
La Copa Mundial de Fútbol 2026 será un evento destacado, ya que se llevará a cabo en conjunto entre Estados Unidos, Canadá y México, siendo la tercera edición del torneo que se celebra en Norteamérica. Este formato ampliará la cantidad de equipos participantes, aumentando la competencia en el evento futbolístico más importante del mundo.
Iglesias, quien además de su destreza en el campo es conocido por su carácter directo, subrayó su incomodidad ante la posibilidad de encontrarse con una figura como Trump, lo cual refleja ciertas tensiones políticas y sociales que existen entre España y Estados Unidos, en un contexto global delicado. Las relaciones entre líderes y atletas a menudo son un tema de interés, sobre todo en competiciones de gran envergadura como las que se avecinan.
El Mundial de 2026 también tiene implicaciones significativas en el ámbito económico, ya que se espera que atraiga turistas, inversiones y genere un notable impulso a la infraestructura en las ciudades anfitrionas. Las selecciones que logren avanzar hasta las etapas finales recibirán una atención mediática y popular inigualable.
Desde un punto de vista deportivo, la selección española ha mostrado un crecimiento notable en los últimos años, con un enfoque renovado en la promoción de jóvenes talentos. El interese por el próximo torneo es significativo tras su desempeño en competencias previas.
En resumen, aunque Borja Iglesias está dispuesto a seguir el protocolo en caso de un triunfo en el Mundial, su deseo de evitar un saludo presidencial refleja el complejo tejido de las relaciones personales y políticas que rodean a eventos de esta magnitud. La mirada estará centrada no solo en el desempeño deportivo, sino también en cómo los jugadores reaccionan ante los procedimientos protocolarios de tal importancia.