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Brad Pitt produce 10 millones de botellas de vino al año en su reserva ecológica

El actor Brad Pitt, tras una inversión de 60 millones de dólares, ha convertido la finca Château Miraval en la Provenza en un referente de viticultura sustentable. Hoy, la bodega produce más de 10 millones de botellas anuales.

Por Joaquin Ibarra5 min de lectura
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Brad Pitt produce 10 millones de botellas de vino al año en su reserva ecológica

El actor estadounidense Brad Pitt ha revolucionado la producción vitivinícola en la finca Château Miraval, ubicada en la localidad de Correns, Francia. Comprada por 60 millones de dólares, esta propiedad cuenta con 500 hectáreas y se ha transformado en un modelo de producción sustentable. La iniciativa busca eliminar el uso de químicos sintéticos en la agricultura, promoviendo una vitivinicultura ecológica.

Desde la adquisición, Pitt ha trabajado en aumentar considerablemente la producción de vino, que antes de su compra era de solo 150 mil botellas anuales. Para ello, estableció una colaboración con la familia Perrin, reconocidos viticultores de la región. Juntos han llevado a cabo una producción que combina prácticas agrícolas responsables con alta calidad en el producto, lo que les permitió obtener certificaciones bajo las denominaciones Côtes de Provence y Coteaux Varois.

Uno de los hitos centrales en esta historia fue el lanzamiento del rosado Miraval 2012, que rápidamente se convirtió en un éxito. En apenas cinco horas se vendieron seis mil botellas y otras 100 mil fueron distribuidas en comercios y restaurantes exclusivos a nivel internacional. Este reconocimiento en el mercado ha llevado a un incremento notable en las ventas, que actualmente se encuentra en 10 millones de botellas anuales.

Sin embargo, el camino de Pitt en el negocio vitivinícola no ha estado exento de desafíos legales. La finca originalmente fue adquirida en sociedad con su ex esposa, Angelina Jolie, en 2008. Tras su separación, Jolie vendió su parte a Tenute del Mondo, lo que generó un litigio por el control del viñedo. Pitt alegó que existía un acuerdo que impedía la venta de acciones sin el consentimiento mutuo.

La disputa legal se extendió durante cuatro años, con múltiples enfrentamientos en los tribunales. Mientras Jolie defendía su derecho a la venta, Pitt reclamaba daños por lo que consideraba una violación del acuerdo. Aunque ha logrado algunas victorias en el proceso, las fricciones entre ambos continúan en torno a la propiedad.

De este modo, la finca Château Miraval no solo se ha posicionado en el mercado del vino como un ejemplo de producción responsable y de alta calidad, sino que también refleja las complejidades de las relaciones personales que pueden influir en el mundo empresarial. El futuro de este proyecto, que se ha hecho un nombre en la industria, queda en un contexto de disputas legales y la búsqueda de un modelo sostenible en la economía vitivinícola.

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