Brote de legionella en Nueva York provoca cuatro muertes y 76 contagios
El Upper East Side de Nueva York enfrenta un brote de legionella que ha resultó en cuatro muertes y 76 personas afectadas hasta el momento. Las autoridades siguen investigando y monitoreando la situación de salud en la zona.
Las autoridades de salud de Nueva York han declarado una alerta sanitaria en el Upper East Side tras la confirmación de cuatro muertes por un brote de legionelosis, una forma grave de neumonía causada por la bacteria Legionella. Hasta ahora, se han reportado 76 casos confirmados de la enfermedad, de los cuales 53 personas han recibido el alta hospitalaria mientras que siete continúan internadas y 12 se recuperan en sus hogares. El diagnóstico más reciente se registró el 15 de julio, y el pico de contagios se observó una semana antes, con 13 nuevos casos en un solo día.
El Departamento de Salud de Nueva York ha indicado que, aunque actualmente no se han presentado nuevos síntomas en más de una semana, la legionelosis puede manifestarse hasta 14 días después de la exposición a la bacteria. Esta advertencia apunta especialmente a los residentes y visitantes que hayan estado en los códigos postales 10028, 10075 y 10128, que abarcan los barrios de Carnegie Hill y Yorkville, instándolos a buscar atención médica inmediata si presentan síntomas como tos, fiebre o dificultad para respirar.
La investigación ha señalado que la fuente del brote está relacionada con la presencia de bacterias Legionella en torres de refrigeración de 76 edificios en el área, incluyendo museos, escuelas privadas y complejos residenciales. Alister Martin, comisionado de Salud, enfatizó la importancia de inspeccionar estas torres y de aplicar las leyes sanitarias con rigurosidad, destacando que no se han encontrado compromisos en la red de agua potable de los edificios.
A pesar de la preocupación, se ha permitido a los residentes seguir utilizando agua del grifo, duchándose y usando aire acondicionado sin restricciones, ya que solo se ordenó la desinfección de los sistemas de refrigeración de los edificios afectados. Desde el inicio de la vigilancia, que comenzó el 2 de julio tras los primeros reportes, se han llevado a cabo pruebas agresivas y medidas de control para frenar la propagación.
La legionelosis se transmite al inhalar pequeñas gotas de agua contaminada, generalmente de sistemas que utilizan agua templada o caliente como las torres de refrigeración o jacuzzis. La enfermedad no se contagia de persona a persona y generalmente afecta a individuos con sistemas inmunitarios debilitados o condiciones pulmonares preexistentes. Con una tasa de mortalidad que se estima en un 10% de los casos, la situación actual resalta la necesidad de una vigilancia intensa y de acciones preventivas efectivas.