Brote de sarampión en EE. UU. alcanza cifras alarmantes en 2026
En 2026, Estados Unidos enfrenta su brote de sarampión más grave desde 1991, con 2.318 casos confirmados hasta julio. La caída en la vacunación es una de las principales causas del incremento.

Estados Unidos se encuentra en medio del brote de sarampión más significativo en 35 años, con un total de 2.318 casos confirmados hasta el 24 de julio de 2026, según reportes de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). Esta cifra supera ya el total de 2.289 casos registrados durante todo 2025 y destaca una tendencia preocupante relacionada con la disminución de la cobertura de vacunación nacional, que actualmente se sitúa en un 92,5%, por debajo del 95% recomendado por la Organización Mundial de la Salud.
La mayoría de los contagios está ocurriendo en comunidades donde la tasa de vacunación es baja, siendo los estados más afectados Carolina del Sur, Utah y Texas. En Carolina del Sur, se han contabilizado alrededor de 670 casos, y en Utah, 518. Las medidas de inmunización implementadas en los años 2000 habían logrado erradicar en gran medida la transmisión local del virus, pero la baja aceptación de la vacunación ha facilitado la reaparición de brotes, especialmente en áreas con alta desinformación sobre la vacunación.
Según los datos del CDC, más del 90% de los casos confirmados corresponden a personas que no estaban vacunadas o cuyo estado de vacunación era desconocido. Esto ha llevado a diversas organizaciones internacionales a plantear la posibilidad de que Estados Unidos reevalúe su estatus como nación libre de sarampión. Hasta la fecha, se han registrado 35 brotes activos de la enfermedad en el país, muchos de los cuales continúan desde el año anterior, lo que agrava la situación de salud pública.
El virus del sarampión es altamente contagioso; un solo infectado puede propagarlo a entre 12 y 18 personas no inmunizadas. Esta virulencia resalta la importancia de mantener altos niveles de vacunación para garantizar la protección colectiva. Sin embargo, la disminución en las tasas de vacunación ha llevado a una propagación preocupante, con el CDC documentando que entre los años 2022 y 2026, los casos de sarampión han mostrado una tendencia sostenida al alza, una situación que podría continuar si no se toman medidas efectivas.
La epidemióloga estatal de Utah, Leisha Nolen, advirtió que la magnitud del brote podría ser aún mayor de lo que indican los registros oficiales, sugiriendo que la subnotificación es un problema significativo. Con grandes áreas metropolitanas como Nueva York y Los Ángeles también afectadas, es probable que las autoridades sanitarias enfrenten desafíos sustanciales en los próximos meses para controlar la propagación del virus.
Con la llegada de la temporada escolar y el inicio de nuevas campañas de vacunación, se espera que las autoridades implementen estrategias más intensivas para restaurar la cobertura de inmunización y contener los brotes. La situación actual destaca la relevancia de la educación sobre la vacunación y la necesidad de abordar la desinformación que ha contribuido a esta alarmante crisis de salud.