Caída de ingresos y altos intereses limitan el consumo en la economía argentina
La caída del poder adquisitivo de los salarios en el sector privado y el alto costo del crédito están dificultando la recuperación del consumo en Argentina. Recientes datos del INDEC muestran que los ingresos crecen por debajo de la inflación, agravando la situación del mercado interno.

Recientes informes del INDEC revelan que los salarios del sector privado registrado en Argentina han crecido por debajo de la inflación durante el último año, lo que ha desencadenado una disminución en el consumo y la actividad económica. En julio, el aumento salarial alcanzó el 29,7%, cuatro puntos porcentuales menos que la inflación acumulada de 33,8%. Por otro lado, los salarios de los trabajadores estatales aumentaron un 31%, lo que también representa un retroceso en comparación con la inflación, aunque en menor medida.
El contexto del reajuste salarial resalta que las remuneraciones en el sector no registrado han tenido un incremento del 59,9%, esto es más de 20 puntos por encima de la inflación, aunque estos datos tienen un rezago de cinco meses. Esta situación contrasta con el discurso oficial que asegura una recuperación del poder adquisitivo, ya que las cifras demuestran que los salarios privados han retrocedido considerablemente frente a los del sector público.
El desempeño salarial también se traduce en un estancamiento del consumo. Los analistas económicos sostienen que la leve recuperación, evidenciada por un incremento del 2,3% en julio respecto al mes anterior, aún no es suficiente para revertir la caída del 3% acumulada desde septiembre de 2025. Esta tendencia significa que el consumo interno sigue enfrentando serias limitaciones, lo que podría tener repercusiones en la producción y el empleo a medida que avanza el año.
Asimismo, la morosidad de las familias alcanzó un alarmante 12,8% en el mismo mes, reflejando la presión que el costo de vida y los altos intereses de crédito ejercen sobre los hogares. Esto ha llevado a una mayor restricción en la capacidad de las personas para acceder a financiamiento adecuado, limitando aún más su consumo.
La tasa de interés que se aplica sobre los créditos está muy por encima de los aumentos salariales, lo que exacerba las dificultades de los deudores para cumplir con sus obligaciones. El economista Diego Piccardo destacó que, a pesar de la ligera recuperación mostrada en julio, el hecho de que los salarios registrados acumulen una caída real del 2,8% en los últimos doce meses es un indicador preocupante sobre la salud del mercado laboral y la economía local.
La perspectiva para el futuro depende de la contención de la inflación y de la recuperación del poder adquisitivo de la ciudadanía. En este sentido, los analistas coinciden en que es esencial mantener políticas económicas que favorezcan este ajuste en los salarios, a fin de propiciar un ambiente más propicio para el consumo y, en consecuencia, para el crecimiento económico en Argentina.