Caída del 3,4% en la actividad industrial en septiembre de 2026
La actividad industrial en Argentina continuó su tendencia de caída en septiembre de 2026, con una baja del 3,4% interanual. Este descenso se asocia a una disminución en la demanda interna y un estancamiento generalizado en el sector.

El informe de la Unión Industrial Argentina reveló que la actividad industrial se redujo un 3,4% en septiembre de 2026 en comparación con el mismo mes del año anterior. Esto marca el décimo mes consecutivo de contracción, acumulando una baja total del 11% desde el inicio de la gestión del presidente Javier Milei. La producción manufacturera se vio afectada principalmente por la disminución del consumo en el mercado local, donde la fabricación de bienes durables y semidurables cayó un 21% en los primeros ocho meses del año.
Entre los sectores más golpeados se encuentra la industria automotriz, que reportó su peor desempeño en septiembre en seis años, con una caída del 17% en la producción de vehículos respecto a 2025 y un 20% por debajo de los registros de 2022. A su vez, la producción de prendas de vestir, cuero y calzado también sufrió una contracción acumulativa del 14%, favorecida por la competencia de productos importados y una demanda interna inestable.
Por otro lado, algunos segmentos lograron resultados positivos, como la refinación de petróleo, que se consolidó como una de las pocas áreas en crecimiento. Sin embargo, el desempeño general del sector sigue siendo preocupante, dado que 11 de los 16 sectores industriales reportaron caídas interanuales en agosto, destacándose las bajas del 24% en maquinaria y equipo y del 20,6% en equipos eléctricos.
Adicionalmente, estadísticas del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) confirmaron que la actividad industrial cayó un 3,2% en agosto, aunque el mes anterior vio un leve repunte del 1,9%. La producción de artículos destinados al consumo masivo, aunque con un crecimiento limitado del 0,8%, fue uno de los pocos sectores que evidenció algo de dinamismo, impulsado por rubros como productos farmacéuticos y artículos de higiene.
Este panorama de estancamiento industrial plantea desafíos significativos para la economía local, especialmente en la Patagonia, donde muchos de estos sectores son cruciales para el desarrollo regional. La dependencia de industrias como la petrolera y la manufactura puede acentuar el impacto de las fluctuaciones en la demanda nacional, exacerbando la inestabilidad económica en las provincias de la región.
El futuro inmediato de la actividad industrial dependerá de las políticas económicas implementadas por el gobierno y la recuperación de la demanda interna, que sigue siendo incierta en el contexto económico actual. Las soluciones a estos problemas serán fundamentales para determinar la salud de la industria nacional en el corto y mediano plazo.