Caída del 6,4% en la venta de combustibles durante julio en Argentina
La venta de nafta y gasoil en Argentina experimentó una caída interanual del 6,4% en julio, según informó la Secretaría de Energía. Este retroceso, el más significativo en dos años, tiene implicancias sobre el consumo y la actividad económica del país.

Durante julio de 2026, el consumo de combustibles en Argentina registró un descenso del 6,4% interanual, alcanzando un total de 1.368.722 metros cúbicos entre nafta y gasoil. Este dato se constituye como el peor resultado en los últimos dos años, evidenciando una tendencia negativa que se sostiene desde comienzos de año, excepto en enero, donde se vendieron 1.423.721 metros cúbicos.
El análisis desagregado muestra que tanto la nafta súper como el gasoil sufrieron caídas en sus respectivas ventas. La nafta súper descendió un 7,80% en comparación con julio de 2025, y un 2,90% respecto a junio de 2026. Por su parte, la nafta premium tuvo un retroceso del 6,40% en la comparación interanual, aunque experimentó un ligero incremento de 1,34% en relación al mes anterior. En el caso del gasoil, la disminución fue del 7,04% frente al mismo mes del año anterior, a pesar de haber mejorado en un 1,47% respecto a junio. El gasoil premium también mostró una leve caída del 1,89% interanual, pero un crecimiento de 0,65% en comparación con el mes previo.
Prácticamente todas las provincias en Argentina se vieron afectadas por este descenso en las ventas de combustibles. Las más impactadas fueron Tucumán, con una caída del 22,41%, Jujuy con un 16,42%, y Misiones reduciendo su consumo un 13,84%. En contraste, solo La Pampa, Neuquén y Santiago del Estero reportaron cifras positivas, aunque estas fueron mínimas, por debajo del 1%.
En términos de volumen, Buenos Aires se posicionó como la provincia con mayor venta de nafta y gasoil, totalizando 476.124 metros cúbicos, lo que significó un descenso del 5,50% interanual. Córdoba y Santa Fe también registraron disminuciones, con caídas del 1,57% y 1,60% respectivamente. El área metropolitana de Buenos Aires (CABA) mostró la baja más pronunciada entre los principales distritos, con un 9,54% menos en consumo.
Este contexto de reducción en el consumo de combustibles coincide con un panorama de ajuste en la actividad económica y el consumo general en el país, que todavía no se recupera del todo. La evolución del consumo en los próximos meses, así como la posible actualización de impuestos sobre los combustibles, jugarán un rol crítico en determinar la posibilidad de revertir esta tendencia negativa antes de que finalice el año.