Caída del consumo de carne en Argentina alcanza casi 5 kilos por persona
El consumo de carne vacuna en Argentina se ha reducido un 12% en los primeros siete meses de 2026, lo que implica una caída de 4,8 kilos en el promedio por habitante. Este descenso se debe principalmente al incremento de precios en las carnes, que afectó las decisiones de compra de los consumidores, quienes buscan alternativas más económicas. Mientras el consumo interno disminuye, las exportaciones cárnicas simultáneamente han crecido un 8,8%.

Durante los primeros siete meses de 2026, el consumo de carne vacuna en Argentina experimentó una caída significativa del 12%, alcanzando un total de 1,202 millones de toneladas, equivalente a unas 163,4 mil toneladas menos que en el mismo periodo del año anterior. Esta reducción se traduce en un descenso del consumo per cápita, que se ubica en un promedio de 46,3 kilos anuales, unos 4,8 kilos menos en relación al año previo.
Los precios de la carne han tenido un impacto fundamental en este cambio de comportamiento de los consumidores. En julio, se registró un aumento interanual del 42,9% en los precios de las carnes y sus derivados, en comparación con un 34% del Índice de Precios al Consumidor. La carne vacuna experimentó un alza del 52%, mientras que el pollo tuvo un incremento más moderado del 22,9%. Esta diferencia en los precios llevó a los consumidores a orientar sus compras hacia fuentes de proteína más asequibles. La carne vacuna se volvió relativamente más cara en un 23,7% frente al pollo, modificando así las preferencia alimentarias de la población.
En julio de 2026, se registraron algunos descensos mensuales en los precios de los cortes de carne. En particular, los precios de la carne vacuna bajaron un 0,6%, mientras que los del pollo disminuyeron un 0,3%. Entre los cortes de carne vacuna más populares, el asado y la nalga también registraron reducciones de 1,3% y 0,8%, respectivamente.
El abastecimiento del mercado interno cárnico también se vio afectado con una disminución del 12% respecto al mismo periodo del año anterior. A pesar de este panorama adverso para el consumo interno, las exportaciones de carne registraron un crecimiento del 8,8% interanual en la primera mitad de 2026. Destinos como Estados Unidos han contribuido a este aumento en las exportaciones, beneficiadas por un incremento en los cupos de importación, aunque la demanda de China ha mostrado signos de merma.
La situación actual refleja una dinámica compleja: por un lado, el consumo interno de carne se encuentra en declive, mientras las exportaciones adquieren mayor importancia dentro del sector cárnico argentino. Este comportamiento sugiere que las medidas de consumo y los cambios en el mercado podrían seguir evolucionando en el contexto de la situación económica actual.