Caída del Índice de Confianza en el Gobierno en septiembre
El Índice de Confianza en el Gobierno sufrió una caída del 5,9% en septiembre, alcanzando 1,94 puntos. Esta cifra es la más baja desde la llegada de Javier Milei a la presidencia y refleja un deterioro acumulado del 21,4% desde fines de 2025.

El Índice de Confianza en el Gobierno (IGC) disminuyó en septiembre, según los últimos datos proporcionados por la Universidad Torcuato Di Tella. Este indicador se ubicó en 1,94 puntos, lo que representa una disminución del 5,9% en comparación con el mes anterior. Este es el nivel más bajo que se ha registrado desde que Javier Milei asumió la presidencia, igualando cifras de septiembre de 2025 y julio de este año.
Desde finales de 2025, la confianza en el Gobierno ha mostrado un deterioro significativo, acumulando una baja del 21,4%. La mayor parte de esta caída ocurrió en los primeros cinco meses del presente año, y aunque posteriormente el índice ha oscilado levemente alrededor de los 2 puntos, las variaciones han sido calificadas como “de magnitud modesta” por los analistas, alineándose con el margen de error de la medición.
En cuanto a los componentes del IGC, todos mostraron retrocesos en la medición de septiembre. El área que sufrió la mayor caída fue la preocupación por el interés general, que disminuyó un 12,3% y se ubicó en 1,50 puntos. La evaluación general del Gobierno registró una baja del 9,3%, alcanzando 1,60 puntos, mientras que la capacidad para resolver problemas cayó un 4%, posicionándose en 2,20 puntos. La eficiencia también disminuyó en un 3,5%, situándose en 1,94 puntos, y la honestidad, aunque disminuyó un 2,9%, sigue siendo el componente mejor evaluado con 2,45 puntos.
El promedio del IGC durante la gestión de Milei es 2,34 puntos, el más bajo registrado para su administración hasta la fecha. En comparación, en el mismo momento de sus respectivos mandatos, Mauricio Macri promediaba 2,47 puntos y Alberto Fernández alcanzaba 1,86 puntos, lo que refleja las diferencias en la percepción pública hacia sus gobiernos.
La caída del IGC podría tener implicaciones en el escenario político argentino, en un contexto donde la confianza en el Gobierno es fundamental para la estabilidad social y económica del país. A medida que se acercan nuevos desafíos políticos y económicos, la percepción de la ciudadanía sobre el Ejecutivo será clave para entender la dinámica futura del gabinete y su capacidad de respuesta ante crisis inmediatas.
Con este escenario, es probable que el gobierno busque estrategias para recuperar la confianza de los ciudadanos en los próximos meses, de manera que pueda revertir esta tendencia negativa y evitar efectos adversos en su gestión.