Caídas en el S&P Merval y aumento del riesgo país en la bolsa argentina
Los activos financieros argentinos enfrentaron caídas significativas en el cierre de la semana. El S&P Merval cayó un 1,8%, mientras que el riesgo país alcanzó los 479 puntos básicos, su nivel más elevado en la semana.

El cierre de la semana para los activos argentinos fue negativo, destacándose la baja de 1,8% en el índice S&P Merval, que terminó en 2.947.349,15 puntos. Esta situación se vio agravada por la pérdida acumulada del 10,5% en el mes y un descenso del 3,4% en lo que va del año. Los inversores mostraron un marcado desinterés, especialmente en los sectores bancario y energético, lo que se tradujo en un ajuste importante en los precios de las acciones y bonos soberanos en dólares.
El riesgo país, indicador que refleja la percepción del riesgo de la deuda argentina frente a la de otros países, cerró en 479 puntos básicos, marcando un aumento del 1,50% en comparación al día anterior. Este valor representa un nuevo pico en la semana y evidencia la creciente incertidumbre en los mercados. La presión vendedora fue exacerbada por la huida de capitales y la salida de posiciones, reflejada también en la baja de los American Depositary Receipts (ADRs) en la Bolsa de Nueva York.
Los ADRs de bancos argentinos como Banco Supervielle, Grupo Financiero Galicia y Banco Macro sufrieron caídas significativas de entre 3,2% y 4,2%. La tecnológica Globant se destacó con una baja del 8,9%, mientras que las acciones de la petrolera YPF lograron una leve subida del 0,6%, representando la excepción en un panorama de pérdidas. En un contexto más amplio, esta tendencia refleja una falta de confianza hacia la economía nacional, evidenciada por el mal desempeño general en las acciones cotizadas en el exterior.
En lo que respecta a la renta fija, los títulos de deuda pública también mostraron un comportamiento negativo. Los bonos bajo legislación extranjera y local casi todos cerraron a la baja, con el Global 2046 (GD46D) destacándose con una caída del 1,2%. Otros bonos como el Bonar 2035 y 2041 cedieron un 0,7%, contribuyendo al deterioro general del valor de la deuda soberana.
La caída en las cotizaciones de activos arrastra consigo un clima de desconfianza y aversión al riesgo en el mercado argentino, complicando aún más la situación financiera. Este contexto plantea inquietudes sobre el futuro económico del país y la capacidad del Gobierno para estabilizar la situación en los mercados. Se espera que la próxima semana continúen las tensiones, a menos que se produzcan cambios significativos en la política económica.