Cambia la acusación a la mujer que mató a su pareja con un destornillador en Neuquén
La acusación contra una mujer imputada por el homicidio de su pareja, Lucas Antonio Méndez, ha sido reformulada, incorporando un agravante que eleva la pena esperada. El hecho ocurrió en junio en la vivienda de la víctima, y la Fiscalía argumenta que la relación entre ambos influye en la gravedad del delito.

La Fiscalía de Neuquén ha revisado y cambiado la acusación contra M.B.C., la mujer imputada por el homicidio de su pareja, Lucas Antonio Méndez, ocurrido el 21 de junio en el barrio Villa Ceferino. Este nuevo enfoque legal incrementa notablemente la posible pena que podría enfrentar la sospechosa, que antes oscilaba entre 1 a 3 años y ahora, debido a la inclusión de un agravante por el vínculo de pareja, podría alcanzar entre 10 y 25 años de prisión.
El cambio se basa en el artículo 82 del Código Penal, que considera las relaciones de pareja como un factor que agrava el delito. La fiscal del caso, Lorena Juárez, y su asistente, Maximiliano Jávega, solicitaron la re-calificación del crimen a homicidio preterintencional, donde la intención inicial no era causar la muerte, pero el resultado fue mortal. En el contexto de este caso, la jueza de garantías aceptó la solicitud de la fiscalía y prorrogó la prisión preventiva de la acusada por dos meses adicionales.
Los hechos se desarrollaron la noche del suceso durante una discusión que comenzó cerca de las 20:30 en la casa de Méndez. Luego de una primera pelea, M.B.C. abandonó el lugar temporalmente, pero regresó y se dio lugar a un nuevo conflicto físico. En ese enfrentamiento, la mujer tomó un destornillador y lo utilizó para golpear a Méndez en la cabeza, lo que provocó que este cayera inconsciente.
El hombre fue trasladado de urgencia al hospital Castro Rendón, donde falleció días después a causa de las lesiones sufridas. Un testimonio clave de M.B.C. en la que admite haberlo “apuñalado” ha sido presentado como parte de la evidencia en el proceso judicial. Sin embargo, los peritajes médicos indicaron que el destornillador, por sí mismo, no provocó las lesiones cerebrales fatales, lo que deja en el aire si la acción directa de la mujer o el impacto de la caída fue lo que causó la muerte.
Este nuevo desarrollo en la causa destaca la complejidad de los casos de violencia de género, donde los vínculos personales suelen complicar la interpretación legal de los hechos. La intervención de las autoridades judiciales propone un enfoque más contundente frente a situaciones que son cada vez más comunes en la sociedad actual.
El proceso judicial sigue adelante, con la defensa de la imputada intentando poner en duda las afirmaciones de la fiscalía, aunque el rechazo de la jueza a sus planteos sostiene el curso del caso hasta el próximo periodo de audiencia.