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Cambio en la conducción de PAMI Río Negro genera preocupación entre jubilados

La conducción del PAMI en Río Negro fue sustituida nuevamente, generando alarma entre jubilados por la crítica situación del organismo. El cambio se da en un contexto de conflictos con sanatorios privados y una importante deuda con prestadores de salud.

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Cambio en la conducción de PAMI Río Negro genera preocupación entre jubilados

El Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados (PAMI) en Río Negro ha cambiado su dirección por cuarta vez en dos años y medio. Nicolás Petrini dejó su puesto y Horacio Llamazares fue nombrado en su lugar. Este cambio se produce en medio de un creciente malestar entre los afiliados y un inminente paro de 24 horas por parte de sanatorios privados, programado para el lunes.

Las organizaciones de jubilados han expresado su preocupación ante el desmantelamiento del PAMI, hablando de una "situación gravísima". Gilma García, miembro de la Asociación de Docentes Jubilados, denunció el abandono de la salud de casi seis millones de argentinos, solicitando la intervención del Poder Legislativo y Judicial para abordar la crisis. Las voces de los jubilados resuenan con fuerza, afirmando que los cambios de autoridades no resuelven los problemas estructurales del organismo.

Desde el movimiento de jubilados también se ha criticado la escasa capacidad de decisión de la nueva administración, subrayando que la resolución de crisis no depende del liderazgo regional sino de las políticas nacionales. Exigen que se termine la intervención del Gobierno en PAMI y que se respete la ley 19.032, la cual estipula la participación de jubilados y trabajadores en la elección de las autoridades.

Uno de los problemas más alarmantes es la deuda de aproximadamente 500 mil millones de pesos que PAMI tiene con prestadores de salud, así como la dificultad de acceso a servicios médicos básicos. Desde la Asociación de Jubilados Fisque Menuco también advierten sobre la escasez de médicos de cabecera debido a la disminución de salarios y los aranceles desactualizados. Además, se señala la falta de cobertura para medicamentos críticos, especialmente aquellos utilizados en tratamientos oncológicos.

García destacó que los costos de atención médica son exorbitantes para los jubilados, quienes en su mayoría perciben un haber mínimo. Por ejemplo, una consulta oftalmológica puede costar 60 mil pesos y un neumonólogo 45 mil. La situación se ha vuelto insostenible, poniendo en peligro el acceso a la salud de miles de adultos mayores.

En este tenso contexto, la nueva dirección del PAMI enfrenta la presión de las clínicas y sanatorios, que han advertido sobre la suspensión de servicios debido a la falta de actualizaciones en los aranceles. Los prestadores de salud han manifestado que la inflación de los últimos dos años y medio ha alcanzado un 341%, mientras que las tarifas que reciben del PAMI siguen desactualizadas. Esto ha llevado a una crisis de atención que afecta directamente a los jubilados en la región.

La incertidumbre persiste, y la comunidad espera medidas que puedan restablecer la normalidad en el sistema de salud para jubilados, ya que la salud de millones de argentinos depende de ello.

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