Familia Llarena aclara incidentes en la Doble Apolo: "Entraron sin permiso"
La familia Llarena se defendió tras los incidentes en la Doble Apolo, afirmando que la carrera ingresó sin autorización a su territorio. Negaron haber organizado una emboscada y explicaron que actuaron para proteger sus animales.

Los violentos incidentes ocurridos durante la Doble Apolo, una prueba de trail running en General Roca, han desatado una controversia. La familia Llarena, que habita y cría animales en uno de los campos afectados, aseguró que la carrera ingresó a su territorio sin los permisos adecuados, lo que provocó un choque con los participantes. En la competencia, que se realizó el 12 de julio, se registraron momentos tensos captados en video, donde se observan enfrentamientos entre corredores y gauchos, quienes utilizaron rebenques y boleadoras para mantener a raya a los competidores.
Inicialmente, la organización de la Doble Apolo denunció un ataque sorpresivo y un intento de sabotaje, señalando que las cintas que marcaban el recorrido fueron retiradas deliberadamente. Sin embargo, “El Negro” Llarena, miembro de la familia, proporcionó una versión alternativa, argumentando que su objetivo era proteger sus tierras y animales de la intrusión de los atletas. En una entrevista radial, Llarena enfatizó que no se trató de una emboscada, sino de una defensa de sus derechos como crianceros en una situación que los puso en riesgo.
Llarena también desmintió los rumores que afirmaban que la familia había solicitado dinero a los organizadores para permitir el paso de la carrera. "Nunca pedimos plata; lo que exigimos es respeto", dijo, explicando que su reclamo se centraba en la necesidad de proteger sus animales y su forma de vida. Aseguró que la carrera debería haber solicitado permiso antes de ingresar a su propiedad, algo que consideró una falta de respeto y un descuido de los organizadores.
La controversia se centró en que, aunque los organizadores afirmaron tener todos los permisos necesarios, la familia sostiene que se debería contar con una autorización explícita de cada propietario que se ve afectado por el recorrido. Asimismo, irrumpir en un terreno privado sin consentimiento es un acto que, según Llarena, generaría igual resistencia en cualquier contexto.
En cuanto a la presencia de los gauchos a caballo en medio del recorrido de la carrera, Llarena explicó que se encontraban moviendo su ganado debido a la sequía y el estado crítico de los animales. Esto implica que debían arremeter a las vacas a través de la misma picada utilizada por la competencia. La aparición repentina de aproximadamente 1.300 corredores podría causar estrés en los animales, afectando seriamente su salud.
A medida que las voces se alzan, la situación resalta la necesidad de dialogar entre las comunidades rurales y los organizadores de eventos deportivos, especialmente en zonas donde las actividades de ambas partes pueden solaparse. Este caso podría dar lugar a futuras negociaciones y aclaraciones para evitar conflictos similares en el futuro.