Campo Grande: un pueblo en la Patagonia con historia y vida rural
Campo Grande, ubicado en el norte de la Patagonia, conmemora su autonomía cada 26 de octubre. Este pueblo, surgido de un proceso democrático hace 42 años, tiene un fuerte componente rural y se integra por cuatro núcleos urbanos bien definidos.

Campo Grande, una localidad situada en el norte de la Patagonia argentina, celebra cada 26 de octubre su acto de independencia, conmemorando su integración como municipio tras décadas de lucha. Esta área, caracterizada por su fuerte vida rural y hectáreas de tierra productiva, se desligó del ejido de Contralmirante Cordero, lo que permitió forjar una comunidad con identidad propia.
El nacimiento oficial de Campo Grande como municipio se formalizó hace 42 años, cuando, tras un referéndum, sus habitantes votaron a favor de definir su futuro. Este hito marca la importancia de la participación democrática en la construcción de la identidad de la localidad, que se organiza en cuatro núcleos urbanos: San Isidro, Sargento Vidal, El Labrador y Villa Manzano. Esta organización sigue siendo poco conocida por el resto de la provincia, a pesar de ser la primera comuna en Río Negro en alcanzar tal estatus mediante un proceso popular.
Las raíces históricas de Campo Grande se remontan a principios del siglo XX, cuando, bajo la administración del municipio de Contralmirante Cordero, se establecieron familias en la región. Destacan las fundaciones de las distintas áreas que componen el municipio: San Isidro comenzó a desarrollarse en 1948, Villa Manzano se fundó en 1952, y Sargento Vidal lo hizo en 1955. La historia del lugar está marcada por la tenacidad de sus pobladores, quienes enfrentaron inundaciones y carencias de infraestructura desde los primeros asentamientos.
Históricamente, la vida productiva en Campo Grande ha estado ligada al abastecimiento de agua provisto por el Dique Ingeniero Ballester, inaugurado en 1910. Sin embargo, la ubicación geográfica de Campo Grande, al norte de esta infraestructura, planteó dificultades para acceder al vital recurso hídrico. Fue así que los propios vecinos tomaron la iniciativa, logrando en 1945 que se atienda su solicitud de abastecimiento, que fue concretada en 1953 con la habilitación de una boca de toma a 13 kilómetros de distancia del dique.
A pesar de las adversidades climáticas y la falta de infraestructura en sus inicios, la comunidad ha sabido desarrollarse y crecer, destacándose por su fuerte identidad rural y la cercanía entre sus habitantes. Esta celebración de su historia y sus logros como comunidad se vuelve un motivo de unión entre los vecinos, quienes comparten un sentido de pertenencia a este rincón de la Patagonia.
En el presente, Campo Grande se encamina hacia un futuro que busca seguir potenciando su identidad y aprovechando sus recursos agrícolas, a la vez que enfrenta los desafíos como la gestión del agua y la infraestructura necesaria para el desarrollo local. Siguiendo con su tradición de lucha y perseverancia, los habitantes mantienen viva la historia de su independencia y de su crecimiento como pueblo.