Canciller chino asistirá a reunión ASEAN en medio de tensiones con Filipinas
Wang Yi, ministro de Relaciones Exteriores de China, visitará Manila para participar en la reunión de cancilleres de la ASEAN, en un contexto de crecientes tensiones entre China y Filipinas por el mar de China Meridional.

El ministro de Relaciones Exteriores de China, Wang Yi, se trasladará a Manila esta semana para asistir a la reunión de cancilleres entre su país y la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN). Este encuentro se da en un contexto de tensiones persistentes entre Pekín y Manila por las disputas marítimas en el mar de China Meridional, una región estratégica del comercio global.
La Cancillería china confirmó que Wang estará presente este miércoles en la capital filipina, en un momento clave que coincide con el reciente aniversario del laudo arbitral de 2016 en el que la Corte Permanente de Arbitraje de La Haya falló a favor de Filipinas en su disputa sobre varias áreas en el mar en cuestión. Este fallo ha sido negado por Pekín, que lo califica de "ilegal y sin fuerza vinculante", reafirmando su postura de no aceptar reclamos basados en dicha decisión.
Además de la participación en la reunión, existe la posibilidad de que Wang se reúna con la canciller filipina, Theresa Lazaro, lo que marcaría el primer contacto directo entre los jefes de la diplomacia de ambos países en dos años. Esta reunión cobra mayor relevancia dado el deterioro de las relaciones bilaterales y el aumento de la cooperación en defensa entre Filipinas y Estados Unidos.
La tensión en la región se ha intensificado desde la llegada al poder del presidente filipino, Ferdinand Marcos Jr., en 2022. Desde entonces, se han reportado numerosos incidentes entre embarcaciones filipinas y chinas en el área, lo que ha generado un clima de preocupación en la comunidad internacional respecto a la estabilidad en el mar de China Meridional. También se ha discutido un Código de Conducta que busca regular las interacciones en estas aguas disputadas.
China reclama soberanía sobre casi toda la extensión del mar de China Meridional, que es crucial para el comercio marítimo global, mientras que Filipinas y otros países de la región como Vietnam, Malasia y Brunéi sostienen sus propias reivindicaciones en áreas específicas. La riqueza en recursos naturales de esta zona, que incluye importantes caladeros y potenciales reservas de hidrocarburos, la convierte en un punto de fricción constante.