Candela Arizaga se despega de acusaciones en el caso Facundo Moyano
Candela Arizaga declaró nuevamente sobre el episodio que involucra a Facundo Moyano, desmintiendo acusaciones de golpeo y secuestro. La joven atribuyó su confusión a un posible estado alterado de percepción tras los hechos.

La modelo Candela Arizaga realizó una nueva declaración judicial en relación al caso que involucra a Facundo Moyano, quien está imputado por lesiones leves y privación ilegítima de la libertad. En su presentación, Arizaga negó haber afirmado haber sido golpeada o secuestrada, y sugirió que la confusión que rodeó la situación podría deberse a un estado alterado de su percepción.
Arizaga cuestionó una versión que mencionaba que un policía había indicado que ella había declarado haber sido víctima de violencia. La modelo refutó esta afirmación, insistiendo en que en ningún momento hizo tal manifestación a ninguna autoridad. "Eso es falso", expresó con firmeza durante su audiencia.
La joven explicó que, al irse del lugar, comenzó a recuperar poco a poco la claridad sobre los hechos. Señaló que cuando estaba huyendo, su memoria se fue activando y se dio cuenta de que nunca mencionó haber sido agredida ni mantenida contra su voluntad. A su vez, destacó que las grabaciones de las cámaras de seguridad no respaldarían la versión que la implicaba en situaciones de violencia.
En su testimonio, Candela indicó que al retirarse, estuvo en contacto con pasajeros de un colectivo, a quienes les confesó que había consumido substancias y que se sentía asustada. Con el tiempo, empezó a pensar que la experiencia podría estar ligada a un "delirio" o "psicosis". Arizaga también hizo hincapié en que estuvo rodeada de varios efectivos policiales en el momento, descalificando la posibilidad de que hubiera hecho una denuncia de violencia como se había informado.
Además, Arizaga criticó a una agente de policía que la atendió, describiendo un trato que consideró inapropiado. Según relató, la oficial le entregó una campera y le exigió explicaciones sobre lo ocurrido de manera agresiva, lo que aumentó su incomodidad en una situación que ya era tensa. "Me habló pésimo", comentó.
Esta nueva declaración se suma a las ya presentadas en el expediente, que busca esclarecer lo sucedido en torno a la intervención policial y sus secuelas. La Justicia ahora tendrá que correlacionar el testimonio de Arizaga con los videos de las cámaras de seguridad y otros testimonios para determinar la verdad de los hechos.