Candela Caitru se recibió de enfermera en Aluminé con un fuerte compromiso comunitario
Candela Caitru, de 26 años, se graduó como enfermera en Aluminé tras tres años de esfuerzo, promoviendo el cuidado de la comunidad. Lo logró en un contexto desafiante, enfrentando la nieve y la falta de luz durante su examen final.

Candela Caitru, una joven de 26 años oriunda de Aluminé y madre de dos hijas, se graduó como enfermera en una ceremonia marcada por condiciones adversas. El examen final se llevó a cabo en un contexto de temporal de nieve y sin suministro eléctrico, pero a pesar de estos obstáculos, ella y sus 18 compañeros lograron finalizar su carrera. Su historia refleja no solo su dedicación personal, sino también un fuerte compromiso con la salud de su comunidad.
Desde el inicio de su trayectoria académica, Candela mostró una determinación ejemplar, equilibrando su rol de madre con sus estudios. Durante años, había intentado seguir otros caminos, como el profesorado en Biología, pero fue la llegada de la carrera de Enfermería a su localidad, impulsada por el ex intendente Gabriel Álamo y el Lonco Daniel Salazar, lo que motivó su inscripto. Tras superar el examen de ingreso, su vida cambió, aunque no sin desafíos significativos.
Con un estilo de vida que giraba principalmente en torno a la crianza de sus hijas de 9 y 4 años, Candela debió aprender a gestionar su tiempo con eficacia. “Quería demostrarles que siempre se puede salir adelante”, expresó, refiriéndose a sus motivaciones para completar su formación. Su familia se organizó para apoyarla mientras ella se dedicaba a los estudios, lo que incluía la enseñanza de valores de respeto y empatía que ella considera imprescindibles en el ámbito de la enfermería.
Las prácticas realizadas en el Hospital de Aluminé fueron clave en su proceso de aprendizaje. Allí, Candela tuvo la oportunidad de aplicar los conocimientos adquiridos, al tiempo que desarrolló habilidades interpersonales vitales en el trato con pacientes. Su tutora, Sofía Atela, tuvo un papel esencial no solo en la formación académica, sino también en inculcarle la importancia del respeto por la dignidad de las personas que acuden a servicios de salud.
Uno de los momentos más impactantes de su formación fue el cuidado de un paciente con condiciones críticas, lo que le permitió conocer de cerca las realidades que enfrentan las familias que deben viajar largas distancias, como desde Villa Pehuenia, para atender a sus seres queridos. Esta experiencia dejó una profunda huella en Candela, reafirmando su compromiso de contribuir al bienestar de su comunidad.
La historia de Candela Caitru es solo un ejemplo de cómo la formación en profesiones de salud puede impactar positivamente en comunidades rurales de la Patagonia. Con su logro, busca no solo avanzar en su carrera, sino también reivindicar sus raíces mapuches y contribuir a la mejora de la calidad de vida en la región.