Capturan en Chile a un miembro del grupo radical mapuche prófugo desde 2022
Robinson Parra Páez, miembro del grupo radical mapuche Weichán Auka Mapu, fue arrestado en Chile luego de estar prófugo desde 2022. Está acusado de participar en el asesinato de Manuel Huenupil, un crimen que desató una fuerte disputa territorial en la región.

El miércoles, en la comuna chilena de Tirúa, se llevó a cabo la detención de Robinson Parra Páez, un miembro del grupo radical mapuche Weichán Auka Mapu. Parra estuvo evadiendo a la justicia durante cuatro años, y su captura se produjo en una operación en conjunto entre la Policía de Investigaciones, el Ejército y la Armada de Chile. Su arresto se realizó sin resistencia en una vivienda de la localidad de Quidico, situada aproximadamente a 740 kilómetros al sur de Santiago.
Parra enfrentará en el Juzgado de Garantía de Carahue varios cargos, entre ellos, el porte ilegal de armas de fuego y municiones, así como el homicidio simple del comunero Manuel Huenupil Antileo. Este crimen, ocurrido el 5 de mayo de 2022, consistió en el ataque a Huenupil, quien se encontraba en su terreno realizando tareas junto a sus hijos en una propiedad de la empresa Forestal Mininco. Al intentar escapar en su vehículo, Huenupil fue alcanzado por disparos de un grupo armado que pretendía ejercer control territorial.
Este asesinato generó una ola de violencia en la región de La Araucanía, donde las tensiones por los reclamos de tierras son frecuentes y suelen culminar en enfrentamientos. En los últimos años, las investigaciones han dado lugar a la captura de otros implicados en el crimen. Hasta la fecha, cerca de diez personas han sido detenidas y cinco de ellas fueron condenadas a 12 años de prisión por su participación en el asesinato de Huenupil.
El ministro de Seguridad Pública de Chile, Martín Arrau, celebró la captura de Parra y reafirmó el compromiso del gobierno chileno de perseguir a todos los que intentan huir de la justicia. Su declaración en redes sociales destacó el sistema de justicia chileno y la firme intención de poner fin a la impunidad relacionada con estos crímenes, sugiriendo que no habrá más lugares seguros para aquellos que intentan evadir la ley.
La captura de Robinson Parra Páez no solo representa un avance en la lucha contra la violencia asociada a los conflictos territoriales en Chile, sino que también marca un punto de inflexión en la resolución de casos que han generado inquietud en las comunidades locales, donde el reclamo de tierras y los enfrentamientos con grupos radicales han sido una constante.
La situación en la Araucanía es complicada, pues las tensiones entre el Estado, las comunidades mapuches y las empresas forestales continúan vigentes y se espera que este caso pueda reiterar la discusión sobre los derechos territoriales y la solución política a un conflicto que se ha prolongado durante décadas.