Caputo busca estabilizar la deuda en pesos mientras Argentina enfrenta inflación
Un informe revela que el Tesoro Nacional de Argentina ha estabilizado su manejo de deuda en pesos, logrando una tasa de renovación superior a los vencimientos y extendiendo plazos. Esto muestra mejorías significativas en un contexto de inflación y necesidades económicas.

En el actual contexto económico argentino, el manejo de la deuda en pesos por parte del Tesoro Nacional ha mostrado signos de estabilización, según un informe de la consultora Quantum. En los últimos meses, el Tesoro ha logrado una tasa de renovación de deudas que supera los vencimientos, marcando una diferencia notable respecto al año anterior, cuando la tasa promedio era significativamente más baja.
Desde comienzos de 2026, la tasa de renovación promedio ha sido del 117%, lo que ha permitido acumular disponibilidad de pesos en la mayoría de los meses, a excepción de junio. Este incremento se señala en un clima monetario más estable, donde la política del Banco Central ha facilitado financiamiento en moneda local, a pesar de los desafíos inflacionarios históricos del país.
Otra de las mejoras destacadas en el informe es la extensión del plazo promedio de la deuda en pesos, que pasó de 0,46 años en enero a 1,97 años en las últimas licitaciones. Esta ampliación se ha conseguido a través de una oferta diversificada de instrumentos, lo que ha hecho más atractiva la colocación de deuda en un contexto de expectativas inflacionarias crecientes.
Adicionalmente, el informe subraya que el Tesoro ha generado un excedente en pesos de aproximadamente $16,4 billones, lo que representa el 1,7% del PIB. Este capital acumulado ha sido clave para que el Tesoro mantenga depósitos en el Banco Central, aumentando su capacidad para cumplir con pagos y obligaciones en medio de una situación económica crítica, donde la adquisición de dólares por parte del banco se vuelve crucial.
Cabe destacar que las condiciones actuales contrastan de manera significativa con el contexto monetario de 2025, donde el país enfrentó tensiones cambiarias y de financiamiento, lo que complicó la capacidad del Tesoro para renovar su deuda. Las estrategias implementadas desde principios de 2026 parecen estar alineadas con las necesidades del mercado, ofreciendo instrumentos que respondan a la demanda de protección contra la inflación.
A medida que avanza el año, los números del Tesoro resaltan una mejora notoria en su superávit en pesos, lo que podría significar un manejo más efectivo de las finanzas públicas en un país que ha lidiado con crisis económicas recurrentes, haciendo alusión a la importancia de seguir monitoreando estas métricas en un entorno desafiante como el argentino.